Algo
nuevo está pasando en el nuevo mundo
Un día recién emigrado
a España un señor al que casi no conocía, al enterarse de que era venezolano y
por qué en ese momento se comentaba una salida televisada típica de Chávez, me
pregunto: ¿Y en ese país no hay nadie con dos cojones que resuelva ese
problema? Por supuesto no supe que contestarle. Son esas situaciones que te
hacen sentir molesto por el insulto que conllevaba la pregunta, insulto a todo
venezolano, uno queda incomodo consigo mismo por no haberle dicho…no haberle
contestado a ese fascista de mierda… La próxima vez le diré…
Después con calma uno
reflexiona y se da cuenta de lo absurdo tanto del comentario como de la primera
respuesta que hubiera dado: Le hubiera dicho con mucho sarcasmo que si, esas
cosas pasan, viéndolo desde afuera los pueblos se comportan de maneras extrañas.
Sin ir más lejos se imagina que absurdo fue el nazismo que llevó a todo el
pueblo alemán y gran parte de Europa a pensar que la raza aria era superior. O
imagínese las reacciones en toda Latino América durante casi cuarenta años
viendo a la madre patria sufrir a un dictador y nosotros preguntándole a todos
los exiliados la misma pregunta que usted me hace. Es distinto, ya lo sé. Pero
lo que pasa es que la historia es cíclica, como diría un amigo historiador, y
los absurdos se repiten solo con las variantes adaptadas o correspondientes a
la época que se vive. Por ejemplo sin ir más lejos, esta mezcla de superstición
y necrofilia, eso de embalsamar a un presidente, como a Mao y Ho Chi Minh… parece
cosa del oscurantismo más fanático, ¿verdad?... Bueno es tan absurdo como pensar
que Chávez sea una reencarnación de Simón Bolívar o declarar que Franco es
caudillo de España por la gracia de Dios y ponerlo en la moneda.
Si le hubiera
contestado esto, me habría sentido feliz con el placer que da la venganza. Me
hubiera ido a mi casa contento, lo había jodido, había ganado una a ese
fascista de mierda… Si, quizás, pero eso tampoco ayudaría en nada a nadie. Las
cosas no se resuelven a tiros, ni insultando, ni despreciando al contrario, la
democracia implica aceptar las diferencias. Aceptar que pueda haber diferentes
opiniones. Lo importante es entender que es lo que ocurre y que lleva a la
gente a comportarse de esa forma.
Llamar indígenas ignorantes
a todo venezolano que aclame a Chávez es lo más fácil y una demostración de
ignorancia e intolerancia. Si analizamos lo que está ocurriendo en toda Latino América,
tendremos que pensar que hay otros factores influyentes y que deberían llamar a
nuestra atención.
Especialmente el último
siglo, los han engañado pidiéndoles el voto cada cuatro años y después olvidándolos,
los han dejado en la miseria a pesar de los ingresos multimillonarios del petróleo,
El hambre y la pobreza crítica, la mortalidad infantil, la ignorancia, la
insalubridad y las enfermedades endémicas, aunque ya erradicadas en la clase
media, la indiferencia del poderoso, el desprecio de la sociedad, etc. Se han
acumulado todos los odios y rabias y ahora en este mundo globalizado, la información,
les ha permitido entender lo que pasa y hace estallar la indignación.
Imagínense un
movimiento de indignados, como los que recientemente tomaron plazas en
distintos sitios del mundo pero que logran el control del estado y del gobierno.
Con el apoyo de las instituciones más importantes del país. Y como resultado de
un proceso de elecciones democrático, no por golpes de estado. Ganando
elecciones… Eso es lo que está ocurriendo. No me importa que sea chabacano, que
no hable bonito, que sea ordinario, que haga cosas extrañas, lo importante es
que me está parando. Ahora somos importantes, tenemos el control. Por fin.
Ahora me toca a mi. Y esto lo piensan millones de personas.
Los indignados de América
toman el poder. Hartos de la corrupción (aunque siga y crezca), harto de las
diferencias entre los poderosos y los humildes (aunque sigan esas diferencias),
hartos de que los amos del valle decidan siempre todo a su favor (ahora lo hacen
otros, los nuevos amos), hartos de la pobreza y el hambre (aunque todavía haya
pobres y hambrientos), hartos de estar hartos.
Quizás los teóricos de
estos procesos sociales colectivos lo explican diciendo que un mundo perfecto
es irreal, no se puede arreglar todo el mundo a la vez, hay que ir poco a poco
sabiendo que siempre habrá diferencias, injusticias, mala distribución de las
riquezas, corrupción, mentiras, avaricia y codicia, etc. La humanidad es así. Rosseau
se equivocó.
Cientos de miles de
venezolanos acompañan al féretro de Chávez, aunque sea falso (eso no importa)
millones de latinos lo lloran. No solo en Bolivia o Cuba que han recibido mucha
ayuda, también en Chile, Argentina, Paraguay, Brasil, Ecuador, Nicaragua, Uruguay…
Que absurdo, ¿verdad? … esto nos debe
hacer reflexionar.
Algo nuevo está pasando
en el nuevo mundo.