Hoy en Patente de Corso, la columna de Arturo Pérez Reverte
que titula “Mariconadas” donde reconoce que se auto censuró porque en un
artículo hablando de una gabardina corta se refirió a ella como una mariconada,
después de pensarlo lo cambio por gilipollez, y nos dice que se arrepiente
porque eso es “Lo primero que desactiva a un buen
periodista, a un buen novelista, a cualquiera, es vivir con miedo de sus
propias palabras”
Y de ese miedo de sus propias palabras es de lo que quiero
hablar hoy.
En esta época de pos verdad, o fake news como se les conoce,
aunque a decir verdad deberíamos designarlas por su nombre verdadero: mentiras
malintencionadas. Porque eso son mentiras que se publican con la intención de
perjudicar a una persona o a una institución. Son de las peores mentiras.
Estamos tan contaminados que tendemos a leer entre líneas
las noticias o comunicaciones sencillas y verdaderas y nos ponemos a buscarle
las tres patas al gato. Nos cuesta trabajo comunicarnos por escrito, debemos
revisar y revisar para asegurarnos de no herir a alguien, de no levantar falsas
expectativas, no crear rumores, ¡Que vaina!
Les comento que encontré una frase de Pérez Reverte que
quiero destacar y comentar:
“A cierta edad y con la biografía hecha, cruzas una línea
invisible que te pone a salvo de muchas cosas”
Por lo tanto a
esta edad, con la biografía hecha y el currículo con un master no regalado, no
le vamos a dedicar ni un minuto a los malos entendidos, el que no entienda que
pregunte. El que entienda mal que pida explicaciones o proteste, y al que no le
guste que se joda.
Salinas 24 de
septiembre de 2018