viernes, 22 de noviembre de 2024

Cambio de hueso

 

Rápido, cambio de hueso…                                                          23/11/2024

Como perro rabioso, el hueso actual ya no alimenta, cambiamos de hueso. Es importante entender la estrategia de tener siempre un hueso nuevo para poder seguir atacando al gobierno del PSOE.

Eso implica que hay un grupo organizado buscando huesos que roer. Y han demostrado gran imaginación y eficacia en su trabajo. (Debemos reconocer que les ayuda el propio PSOE o algunos representantes importantes con sus errores, corrupciones o incompetencias). Si no consiguen alguna noticia nueva, crearán un bulo o inventarán una conspiración, un intento de ruptura de España o exageran algo viejo de la ETA o de los catalanes separatistas.

Pero lo mejor es un hueso nuevo para entrarle a roer, entrar y continuar con el desgaste del gobierno, todos deben recordar que el objetivo es tumbar al gobierno, independiente de los daños colaterales que se produzcan, esos problemas los resolveremos después cuando lleguemos al gobierno. Esa es la misión oficial y estrategia general del partido popular. Acoso y derribo, tumbar y gobernar.

Ha fracasado el hueso europeo contra Teresa Ribera, los populares europeos nos dejaron colgado de la brocha. ¿Cómo seguimos?  ¡Tranquilos!  Ya está negociado con Aldama: Tú prende el ventilador y yo te rebajo la pena y te doy libertad provisional, pero dame hueso que roer.  Por lo menos ese parecía anoche al verlo salir eufórico de la cárcel inmediatamente después de declarar.

Dentro de todo conforta lo iluso u optimista que se presenta Feijoo, por lo menos agita y refresca mi inspiración, con el solo hecho de saber que Aldama cantaba en el juzgado con la advertencia que tiraría de la manta, el directamente se fue al congreso buscando apoyos de los partidos con su oferta a presentar una moción de censura. Parece que no aprende o no lo recuerda. Ningún partido quiere apoyarlo. Unos por estar asociado a VOX y otros porque no quieren que el PP regrese el país de nuevo al medievo.

Pero con hueso nuevo, hay juego. Y retomamos el ataque contra el gobierno, atacando al número 1, como lo llaman ahora, porque hace poco Sánchez era el perro Sánchez y por lo tanto siempre le queda el dicho: A otro perro con ese hueso.

 

jueves, 21 de noviembre de 2024

Feijoo la volvió a cagar

 Feijoo la volvió a cagar.                                                                21/11/2024

Como decían por radio esta mañana los populares europeos lo dejaron colgado de la brocha, y no diré nada del melodrama montado por González Pons y por Dolores de Montserrat, tampoco sabemos quién es el diseñador de esa brillante estrategia de atacar a Teresa Ribera y llevar a Europa un intento de esconder un fallo interno nacional.

Necesitamos un nuevo liderazgo en el partido Popular, por favor, la oposición no puede estar en manos de incompetentes como los actuales. Desconocedor de muchas cosas por no llamarlo ignorante perdido, sin ninguna pizca de carisma, dubitativo y mal orador, sin chuleta no da pie con bola y para colmo miedoso de Ayuso y de Aznar. Desconoce la estructura y organización de Europa y sus intentos de intervenir han dejado una huella de incapacidad y falta total de visión y como solo habla gallego, si lo comparamos con Sánchez en su ascendencia y capacidad de influir en Europa pierde por goleada.

Pero si piensan en Ayuso para sustituirlo están poniendo el futuro gobierno en manos de M.A.R. como quien dice en manos de un Richelie tras el trono, y es el diseñador y máximo exponente del estilo trumpista que ha asumido toda la dirigencia del PP.

El tiempo que lleva de líder demuestra que las nuevas responsabilidades a Feijoo les quedan grandes, NO DA LA TALLA como te decían cuando te rechazaban en la mili.  Cada entrevista o presentación en un programa de televisión, cuando no lo corrige o desmiente el mismo periodista que lo entrevista, siempre necesita al día siguiente las aclaratorias de algún barón o vocero del congreso porque  “no era eso lo que quería decir…”  “se refería a otra cosa que fue mal interpretada…” etc.

Aunque debemos reconocer que llegó de Galicia como sensato, dialogante y negociador pero en estos meses ha aprendido de Ayuso y de sus amables voceros a insultar, a injuriar y a usar apelativos pocos cariñosos o copia y usa de VOX algún que otro bulo o alguna artimaña engañosa.  Como añoramos al antiguo Borja Samper y digo al antiguo porque en estos meses desde su regreso se ha contagiado del estilo populista y ha dado lastima verlo justificar lo injustificable. Espero que recapacite y vuelva el antiguo o el original.

 

domingo, 10 de noviembre de 2024

la catástrofe del PP por Ignacio Sánchez Cuenca

 Esto no es mio, fue publicado hoy 5 de noviembre de 2024 en el País, lo copio para divulgarlo

El PP ante la catástrofe, o la catástrofe del PP

La actuación de la Generalitat valenciana repite cómo han gestionado los populares otros grandes dramas, con claros errores, manipulaciones y desviando sus responsabilidades

Ignacio Sánchez-Cuenca

05 NOV 2024 - 05:00 CET

A estas alturas, no parece controvertido afirmar que el retraso de más de 12 horas del presidente de la Generalitat valenciana, Carlos Mazón, en lanzar la alarma y pedir a la ciudadanía que tomara medidas drásticas de protección ha tenido consecuencias muy graves. Si la gente hubiese estado debidamente informada, no se habrían producido tantas muertes. Las lluvias y las riadas habrían sido las mismas, los municipios afectados habrían quedado igualmente devastados, pero una alarma a tiempo habría reducido considerablemente la hecatombe que se ha vivido en Valencia.

Los motivos que llevaron a Mazón a cometer un error de esta índole serán materia para la especulación durante mucho tiempo. Quizá el presidente valenciano no se tomó suficientemente en serio las advertencias de los expertos en clima, quizá no hubo acuerdo entre sus asesores y técnicos, quizá no quiso crear alarmismo, quizá pesó el interés de mantener la actividad económica, en fin, no sabemos todavía qué sucedió, pero es difícil evitar la conclusión de que hubo una negligencia que ha tenido un coste enorme en vidas humanas. Mucha gente que hacía vida normal quedó atrapada o murió ahogada antes de recibir el mensaje de alarma.

Se trata de uno de esos errores que resulta imposible borrar. Al día siguiente, Alberto Núñez Feijóo se presentó en Valencia y realizó unas declaraciones que no le dejan en buen lugar. Con tal de disculpar a Mazón, cuestionó el servicio prestado por la Aemet (cuando las predicciones sobre la gravedad de la dana eran públicas e inequívocas) e intentó desviar la responsabilidad hacia el Gobierno central.

A partir de ahí, el presidente Mazón ha tenido una gestión errática y vacilante, con retrasos inexplicables a la hora de solicitar ayuda al Gobierno central, descoordinación en los servicios de rescate y decisiones que no son fáciles de entender (como anunciar la creación de grupos de emergencia cuatro días después de la catástrofe).

La reacción del Gobierno popular en Valencia tiene precedentes. El PP ha tenido que gestionar unas cuantas catástrofes y, en todas ellas, ha seguido un patrón regular de conducta. Dicho patrón se caracteriza por la mezcla, en grado variable, de una serie de elementos: 1. Ocultación de información. 2. Desconfianza hacia el criterio de los expertos. 3. Incapacidad para reconocer errores. 4. Politización de la catástrofe. Y 5. Falta de empatía y escaso respeto hacia la ciudadanía.

Durante la segunda legislatura de José María Aznar hubo varios casos en los que el Gobierno perdió completamente el norte. En 2002 fue la crisis del Prestige, en la que se tomó la peor decisión posible: llevar el petrolero averiado mar adentro, con la consecuencia de contaminar buena parte de la costa gallega. El PP gobernaba tanto en la Xunta como en Madrid. Sus dirigentes intentaron ocultar el alcance del desastre, no quisieron hacerse cargo del error cometido y, encima, hubo declaraciones incomprensibles, como aquella de Mariano Rajoy, entonces vicepresidente primero del Gobierno, hablando de los “hilillos de plastilina”. Antes, en la crisis de las vacas locas, la entonces ministra de Sanidad, Celia Villalobos, ya había dejado desconcertado a todo el mundo con sus declaraciones sobre el uso de huesos en la preparación del caldo. Este tipo de frivolidades en medio de la catástrofe resultan profundamente desconcertantes para la opinión pública y solo contribuyen a aumentar la alarma.

La mentira, la chapuza y la falta de respeto a las víctimas y sus familiares fueron las notas dominantes en el accidente del Yak-42 en 2003 (62 militares fallecidos). Aparte de la polémica sobre las penosas condiciones en las que viajaban los militares españoles, hubo una negligencia grave en la identificación de cadáveres, para escarnio de los familiares de las víctimas. Algo parecido sucedió con el accidente del metro de Valencia en 2006 (43 fallecidos): Juan Cotino, entonces vicepresidente de la Generalitat, engañó a las familias de las víctimas, presionó a los medios de comunicación para que no contaran la verdad e influyó para dar carpetazo a la investigación sobre aquella tragedia.

Esta forma de reaccionar ante la catástrofe se llevó hasta el límite tras el atentado yihadista del 11-M (192 fallecidos). En este caso, el Gobierno de José María Aznar mintió, poniendo por delante de las víctimas el empeño en mantenerse en el poder. Aznar y los suyos pensaron que, si se sabía la verdad sobre la autoría del peor ataque terrorista de la historia de España, perderían las elecciones. Y decidieron ocultar dicha autoría todo lo que pudieron. Nunca han reconocido la mentira; prefirieron azuzar la teoría de la conspiración.

Muchos de los rasgos antes descritos son reconocibles en esta primera semana de la crisis de Valencia. En primer lugar, falta de confianza en el criterio de los expertos y en los propios organismos públicos encargados de este tipo de sucesos (críticas a la Aemet). En segundo lugar, un error de bulto (lanzar la alarma cuando la situación ya estaba fuera de control). En tercer lugar, incapacidad para reconocer los errores, con la correspondiente huida hacia adelante. En cuarto lugar, falta de información sobre fallecidos y desaparecidos, como si la ciudadanía no estuviera preparada para saber la verdad. En quinto lugar, echar balones fuera responsabilizando al Gobierno central por un asunto sobre el que la comunidad autónoma tiene la competencia exclusiva. Y, finalmente, falta de sensibilidad hacia las víctimas, como se puso de manifiesto en las declaraciones de la consejera Nuria Montes (luego corregidas).

Lo extraño es que este patrón se repita en tantas ocasiones. Cabría esperar que el PP hubiese aprendido algo de los fallos cometidos en el pasado. Sin embargo, cada vez que surge un acontecimiento extraordinario, el Partido Popular vuelve a caer en las mismas trampas. Es evidente que, de no haber gestionado tan mal las catástrofes, el PP no habría pasado de la mayoría absoluta en 2000 a irse a la oposición cuatro años después. Con todo, no sacan las lecciones pertinentes, tal vez porque cuentan con un apoyo cerrado de los medios derechistas que les da una falsa sensación de seguridad, pero la opinión pública acaba hartándose de tanta mentira y tanta ineficacia. A veces tarda un tiempo, pero este tipo de gestión tiene al final un coste reputacional y electoral importante.

Es en los momentos extraordinarios cuando un partido en el poder revela su verdadera naturaleza. Una cosa es gobernar la coyuntura y otra enfrentarse a una catástrofe. Ante las sucesivas catástrofes ocurridas durante sus periodos de gobierno, ya sea a nivel autonómico o central, el PP se ha caracterizado por cometer errores importantes de gestión y por rehuir la responsabilidad de los mismos, recurriendo incluso a información falsa y a la manipulación. Parece que estamos otra vez en lo mismo. La situación resultante es muy confusa, y el PP y los medios conservadores ya están tratando de disculpar a la Generalitat desviando la responsabilidad hacia arriba. Lo ocurrido el pasado domingo, cuando la indignación popular se transformó en agresiones por parte de miembros de la ultraderecha, revela que hay una voluntad deliberada de extender el caos político. Unos quieren disimular los errores cometidos y otros buscan cobrarse la presa más preciada, el propio Pedro Sánchez. Pese a todo ello, el origen de la tragedia está claro. Y tiene múltiples antecedentes.

Ignacio Sánchez-Cuenca es catedrático de Ciencia Política de la Universidad Carlos III de Madrid.

 


Ganó Trump nueva era en USA

                                    8/11/2024

Triunfo de Trump en las elecciones norteamericanas. Yo leyendo los detalles de lo ocurrido me ha despertado la imaginación, fundada en la interpretación de los hechos, debo reconocer que tenía tiempo dormida. Déjeme explicarles la imagen que tengo de lo que ha pasado en EEUU y según mi opinión en que consiste el cambio de época como lo están llamando algunos comentaristas.

Parece que los demócratas están muy mal, y podría parecer que los republicanos están en alza, pero no. Aquí los republicanos también están mal, quizás no tanto como los demócratas pero mal porque el grupo que ganó las elecciones es un movimiento nuevo, conformado por un grupo de los súper poderosos, grandes empresarios, amigos y familiares de Trump que han tomado el control. Perdieron los demócratas y creo que también perdieron los republicanos.

Evidencias de esto que digo es que el grupo dirigente de la campaña no es del partido, es de los asesores y amigos de Trump, son el movimiento, la mafia detrás del trono, Trump en su discurso de aceptación no nombra en ningún momento al partido republicano, menciona al movimiento.

Para explicar lo que representa la nueva época o nueva era déjenme poner un ejemplo: Un país que está dividido en sectores, cada uno de ellos como un gran hato, una finca enorme, que controla productos y mercado, como si manejaran  miles de cabezas de ganado, donde cada uno de esos grandes imperios es propiedad de un súper poderoso o de una familia o grupo en la cual la dirige un patriarca reconocido y aceptado que da la cara.

Un día llegan a la conclusión que la clase dirigente del país no da la talla, que los partidos que dirigen el hato global del país lo hacen muy mal, estos políticos llevan muchos años perdiendo puntos, dejando muchos heridos y muertos por el camino, han cambiado los líderes, los capataces, los gerentes generales y siguen sin convencer. El país está al borde del colapso y deciden ellos mismos tomar el control y manejar la realidad y el gobierno.

Deciden aprovechar que hay un candidato muy hábil, que es uno de ellos, ya es millonario aunque no tan grande como ellos pero millonario, es un líder poderoso, populista y carismático que dará la cara y ellos estarán organizados para tomar el control global sin que se den cuenta los republicanos, porque seremos republicanos y lograremos el apoyo de la sociedad civil ya que manejaremos los medios, la prensa, radio y televisión por lo menos una buena parte de ella y principalmente las redes sociales y con un buena campaña podremos controlar la opinión pública y establecer el relato de nuestra verdad como la verdad única.

Donde está garantizado que ganaremos mucho dinero (Combatir la desigualdad será consigna pero no cambiará), controlaremos el partido republicano dándole su porción de la torta (el congreso y el senado) y mantendremos el poder judicial orientado al logro de los objetivos que de verdad requiere el país. Nos apoyaremos en los ultras de derecha, en los descontentos, en los que piden orden, seguridad y bajada de impuestos. Auparemos todos los contras, los negacionistas, todos los prejuicios colectivos contra el emigrante, las vacunas, el cambio climático, contra el diferente en género, religión, raza o nivel económico.

El país es nuestra hacienda, nuestra finca o hato de manejo privado donde nuestra voluntad es ley y se cumple. Los amos del valle asumimos el control.

Mi abuela diría: “que dios nos agarre confesados”

Ya para mi existe un beneficio de este triunfo de Trump: ha despertado mi imaginación  y mis ganas de escribir, la necesidad de dar mi opinión, ya tenía casi un año mudo.

Venezuela 2026

  VENEZUELA enero 2026                                                                            8   de Enero de 2026 He estado esperando...