Al llegar a España me ocurrió varias veces que algún paisano
me preguntaba: ¿Cómo es posible que no haya un venezolano que mate a ese
dictador de Chávez? Y el sentirme extranjero o en tierra extraña compensaba la
molestia que me causaba el comentario e impedía que le contestara como se me
ocurría minutos después, cosa que aumentaba mi molestia con el comentario y con
el paisano.
La pregunta la repiten periódicamente, de alguna u otra
forma, ¿Cuándo tendrán cojones para acabar con Maduro?, ¿Cuando algún
venezolano terminará con esa dictadura?
Con el tiempo he logrado controlar la molestia y el cabreo
que me producen y he aprendido a responderles de forma que por lo menos me voy
contento conmigo mismo y dejando al interrogador muy molesto con mi respuesta.
Siempre inicio la ofensiva con un recuerdo histórico. Veamos
un dialogo común:
-Si tienes razón, Venezuela es un desastre, pero a vosotros
les pasó lo mismo con Franco y durante cuarenta años.
-No puedes comparar a Franco con esa dictadura de Chávez y
Maduro. Franco no fue un dictador, nos salvó del comunismo y del socialismo
indignante. Y construyó una España grande y democrática. El caudillo nos llevó
al primer mundo y a Europa.
-Oyéndote me doy cuenta que estaba equivocado, yo pensaba
que en Venezuela habíamos llegado al fondo, pero tienes razón todavía podemos caer
más bajo pero creo que nosotros en Venezuela nunca llegaremos al fondo.
-No entiendo a qué te refieres. ¿De qué fondo hablas?
- A que nosotros nunca llegaremos a donde han llegado
ustedes. Nunca nos convencerán de que no fue una dictadura. Nunca consideraremos
a Chávez como el “caudillo de Venezuela, ni le echaremos la culpa a Dios, nunca
pondremos en la moneda Caudillo de Venezuela por la gracia de Dios.
PD: Aunque
no es lo recomendable me sigue gustando lo de vengarme con el paisano que me
acusa de falta de cojones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario