jueves, 19 de abril de 2018

Medias verdades grandes mentiras



Me he fijado estos días en la forma que han utilizado los canales para hacerse propaganda. Ayer en antena-3 se ufanaba por Onda Cero diciendo que era la emisora que más había aumentado la audiencia, que pasaban de los dos millones de oyentes, al rato el grupo Prisa repicaba que Cadena Ser tenía más de cuatro millones y medio y esta mañana leí que La Cope señalaba que eran segundos porque Pepa Bueno solo le sacaba 560000 oyentes de ventaja a Carlos Herrera. ¿Pero algunos mienten? ¡No!  Eso es márquetin, eso se llama acercar la sardina a tu brasa, es válido, es legal. Pero es una gran mentira, es falsificar la información, no decirla completa. Ocultar una parte con ánimo de engañar. Con intención de hacernos creer solo una parte, la que les interesa. Es mentir.

Decir medias verdades está de moda en todos los medios políticos. Pero medias verdades también son medias mentiras, y dependiendo de la forma y la intención pasan a ser mentiras completas. Fraude al oyente, falsificación de la verdad, es como acusar al oponente de tus fallos antes que el otro lo utilice en tu contra, o la técnica del ventilador para echarle mierda a todos para que no se note la propia, o falsificar documentos, o administrar encuestas para que digan lo que yo quiero, o master fantasmas, y una lista monumental de otras aberraciones a la verdad.
Mientras tenga el control de los medios podré mantener la verdad, la que me gusta y la repetiré por todo el país a través de la prensa, la radio, la televisión hasta que la opinión pública la haga suya.  Así será verdad para la mayoría y con eso garantizamos los votos en las elecciones. Pasamos a ser creadores de opinión, creadores de verdad, somos los dueños de la verdad, de lo cierto y de lo verdadero. -¿Y qué? Dirá algún concejal, alcalde o diputado, en la política y en la guerra todo vale.
Pero también ocurre que primero lo hacemos en casa. Por ejemplo: Todos los del PP repiten la consigna que dicta el partido, la medio verdad que quieren vender. “nosotros somos los que más hemos hecho contra la corrupción” y lo han repetido tanto que ya todos los del PP se lo creen, ninguna otra persona lo cree, pero ellos parece que sí. Cristina Cifuentes está tratando de hacer lo mismo, repetirá hasta el cansancio que no ha hecho nada ilegal, ya por lo menos ha logrado algo, parece que ella ya lo cree.
Todos se quejan de que los independentistas catalanes hagan lo mismo transformando la historia y la verdad.  Han repetido tantas veces la mentira que para ellos ya es verdad. España nos roba, ellos son fascistas, los catalanes son víctimas de un gobierno opresor, son demócratas, toda Cataluña además de ser un reino muy antiguo es una república, Puigemont es el presidente electo.
Un gran rebaño de embusteros. Por eso estamos como estamos.
Salinas 19/4/2018

lunes, 9 de abril de 2018

¡Es una estrategia! Y están ganando.



Hoy me he dado cuenta, reconozco que muy tarde, yo mismo he contribuido y los he ayudado en su objetivo. Todo es un montaje para seguir controlando el cotarro y seguir manejando el poder. Todos estos años criticándolos he promovido la desconfianza y la desesperación de mi familia, de mis amigos, del ciudadano de a pie que leyó mis quejas, del que no le queda más remedio que protestar.
Llega un momento que hartos de los políticos tiramos la toalla. Harto de los políticos, de los tertulianos, de los periodistas que le siguen el juego, de los jefes de redacción que están a sueldo de los partidos, estoy harto hasta de los periodistas de investigación que logran tras muchos esfuerzos encontrar documentos, indicios, pruebas de los delitos que se cometen en todos los organismos públicos, delitos de los políticos, banqueros, empresarios, demostraciones de la corrupción existente, NADA, NADA, NO PASA NADA.
Siempre protestar, siempre oír, decir, repetir o gritar lo que no nos gustan, quejarnos de la impunidad, de la corrupción, de unos y de otros, de que nos traten como tontos. A la larga parece que si lo somos, somos tontos nos han engañado de nuevo.
Reventamos y tiramos la toalla, tiramos hasta el taburete, casi tiramos el televisor y contratamos Netflix o HBO para no ver los noticieros sino solo películas de ficción y así escapar de la realidad.
He llegado a la conclusión que es una estrategia de los amos del cotarro para que la población se harte, tire la toalla y no joda más. Este año nos hartamos cien o doscientos mil de los distintos sectores y niveles, llegarán otros jóvenes que empiezan a entender y a protestar, pero también se hartarán e igual olvidarán, y otros, y otros como oleadas, pero con alguna píldora o limosna anual se mantendrán en número muy bajo, los demás, la mayoría claudicará.
Así ellos pueden seguir manejando el cotarro, como Dios manda, sin impedimentos mayores, solo alguna protesta, una que otra manifestación, alguna denuncia por televisión, pan y circo, pero…  ¡Que mierda!
Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar

Salinas 9 de abril del 2018.

miércoles, 4 de abril de 2018

¡Que viva la reina republicana!


Hoy la noticia, según las especulaciones periodísticas, es el enfrentamiento entre las dos reinas, la reina-reina, doña Letizia y la reina suegra, la Sofía. Si, ya se, se me nota el plumero, lo poco objetivo de este relato, pero la realidad es así. Me gusta la reina asturiana, con su modernidad, su formación periodística, su querer cuidar a sus hijas de las familias reales, su diferenciarse de las múltiples costumbres, algunas casi medievales de la nobleza europea y su forma de gestionar su protagonismo, diferente del tradicional. Y creo no quiere que le pase lo mismo que le pasó a su suegra. ¡Lástima que esté tan flaca!
En otras palabras me gusta su republicanismo. Que viva la reina republicana. ¡Que contradictorio suena, verdad! Claro que es contradictorio o mejor dicho claro que es innovadora la posición que quiere mantener. Por eso choca con los convencionalismos, con lo tradicional, y sobre todo con costumbres y formas de comportarse que me imagino la abuela quiere trasladar a sus nietas. Es normal ella así lo vivió, desde su tierna infancia, muy protegida por una casa real muy griega y muy tradicional. Después de casada en una casa franquista y a continuación una casa borbónica bastante más dispersa y cuestionable.
También es normal porque los abuelos tenemos derecho a meternos en la vida de los nietos, y aunque no tengamos el ánimo de venganza también nos gusta ver en ellos lo que habíamos queridos ver con los hijos. Y con nuestra forma “antigua” de ver la vida, la sociedad y las relaciones.
Le pongo el antiguo porque comparado con las cosas que ven normales nuestros hijos nos preocupa a donde se dirige la sociedad. Por muy modernos o liberales que digamos ser hay grandes diferencias con las costumbres que son normales en estos tiempos. Rechazamos lo que no permitíamos a nuestros hijos, como tatuajes o Piercing, cortes de cabello extraños o melenas rastafaris, nos parece absurdo que nuestros hijos lo permitan. Y nos metemos y opinamos.
Aunque por ser abuelo, debería apoyar a la reina abuela, como lo hace mi mujer, (también abuela por supuesto), para mi pesa más la importancia de su rol de reina republicana. La casa real española, las monarquías europeas necesitan sangre nueva, republicana, moderna que empuje y proponga una forma mejorada de casa real, una nueva manera de influir en la sociedad que representan.
Sobre todo le doy mi apoyo a la madre, con visión de futuro, porque tendremos en unas décadas una reina al mando, la actual infanta Leonor que no deberá ser una reina tradicional, tendrá que ser diferente, innovadora, con mucho carácter y una personalidad fuerte y poco sumisa para manejar este reino machista y tozudo.
Es bueno que el macho español se vaya preparando a tener una reina-reina moderna y republicana. ¡Que Dios salve a la reina!

Salinas 4/4/2018

Venezuela 2026

  VENEZUELA enero 2026                                                                            8   de Enero de 2026 He estado esperando...