Hoy la
noticia, según las especulaciones periodísticas, es el enfrentamiento entre las
dos reinas, la reina-reina, doña Letizia y la reina suegra, la Sofía. Si, ya
se, se me nota el plumero, lo poco objetivo de este relato, pero la realidad es
así. Me gusta la reina asturiana, con su modernidad, su formación periodística,
su querer cuidar a sus hijas de las familias reales, su diferenciarse de las múltiples
costumbres, algunas casi medievales de la nobleza europea y su forma de gestionar
su protagonismo, diferente del tradicional. Y creo no quiere que le pase lo
mismo que le pasó a su suegra. ¡Lástima que esté tan flaca!
En otras
palabras me gusta su republicanismo. Que viva la reina republicana. ¡Que
contradictorio suena, verdad! Claro que es contradictorio o mejor dicho claro
que es innovadora la posición que quiere mantener. Por eso choca con los
convencionalismos, con lo tradicional, y sobre todo con costumbres y formas de
comportarse que me imagino la abuela quiere trasladar a sus nietas. Es normal
ella así lo vivió, desde su tierna infancia, muy protegida por una casa real muy
griega y muy tradicional. Después de casada en una casa franquista y a continuación
una casa borbónica bastante más dispersa y cuestionable.
También es
normal porque los abuelos tenemos derecho a meternos en la vida de los nietos,
y aunque no tengamos el ánimo de venganza también nos gusta ver en ellos lo que
habíamos queridos ver con los hijos. Y con nuestra forma “antigua” de ver la
vida, la sociedad y las relaciones.
Le pongo el
antiguo porque comparado con las cosas que ven normales nuestros hijos nos
preocupa a donde se dirige la sociedad. Por muy modernos o liberales que digamos
ser hay grandes diferencias con las costumbres que son normales en estos
tiempos. Rechazamos lo que no permitíamos a nuestros hijos, como tatuajes o
Piercing, cortes de cabello extraños o melenas rastafaris, nos parece absurdo
que nuestros hijos lo permitan. Y nos metemos y opinamos.
Aunque por
ser abuelo, debería apoyar a la reina abuela, como lo hace mi mujer, (también abuela
por supuesto), para mi pesa más la importancia de su rol de reina republicana.
La casa real española, las monarquías europeas necesitan sangre nueva,
republicana, moderna que empuje y proponga una forma mejorada de casa real, una
nueva manera de influir en la sociedad que representan.
Sobre todo le
doy mi apoyo a la madre, con visión de futuro, porque tendremos en unas décadas
una reina al mando, la actual infanta Leonor que no deberá ser una reina
tradicional, tendrá que ser diferente, innovadora, con mucho carácter y una personalidad
fuerte y poco sumisa para manejar este reino machista y tozudo.
Es bueno que
el macho español se vaya preparando a tener una reina-reina moderna y
republicana. ¡Que Dios salve a la reina!
Salinas 4/4/2018
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