martes, 16 de abril de 2019

El precio de tener privilegios


Anteayer se habló mucho del absurdo que hicieron los estudiantes independentistas para sabotear el acto de la marquesa Cayetana Álvarez de Toledo, en una universidad de Barcelona, y primero que todo quiero comentar que en una universidad se sabotee un acto donde va a hablar una persona es lo más absurdo y lo más anti democrático, pero lo peor lo más anti universitario.
El término Universidad viene de Una y Diversa. En la Universidad tienen cabida todas las corrientes del pensamiento, todas las ideologías, todo el saber científico, intelectual y académico.
Voltaire se revuelca en su tumba, ya que se le ha adjudicado a su persona la frase famosa que describe uno de los principios de la democracia: "No estoy de acuerdo con lo que dices pero daré mi vida por defender tu derechos a expresarte" quizás él no lo dijo, quizás es de Diógenes, en este momento no importa, pero lo cierto es que define claramente lo que se conoce como espíritu universitario.

Pero volviendo a la marquesa, que en respuesta les espetó con gran vehemencia que eran:  "unos pijos" algo incoherente viniendo de una marquesa, y aquí quiero aprovechar para comentar un aspecto relacionado. Al participar en política y representar un partido adquiero la obligación y deberes que vienen con la representación.  Si asumo una representación política debo asumir también las consecuencias o las cosas que vienen asociada a esa decisión. Al unirse al PP la marquesa está compartiendo toda la política anti catalana y anti independentista, la promesa de un 155 inmediato y total para contener a los revoltosos catalanes que no se adaptan a las normas constitucionales y no aceptan la democracia, esos rebeldes deben ser sometidos. Porque este es el mensaje que el partido PP lleva meses lanzando a la cara de todos los catalanes.

Y nos preguntamos esa actitud de considerar al que piensa distinto un enemigo y por consiguiente debemos eliminarlo. ¿No puede ser esa posición la que fomenta la reacción violenta de los estudiantes independentistas? o ¿serán los CDR los que agreden a la marquesa? No los justificó, pero me pongo en su lugar.

Un día, año 1972, estudiando en la Complutense, matan a Allende en Chile, y en consecuencia la escuela de físicas convoca una asamblea a las once de la mañana, y por supuesto dada la época de la que hablamos, a las 10 llegan los grises y desalojan violentamente  los ocho o diez pisos del edificio de físicas.  Pero unos guardias pasan al edificio de al lado donde un grupo de estudiantes de otra escuela está en clase, los grises los desalojan a la fuerza y los muelen a palos al salir de clase, a partir de ese momento el gobierno se ha ganado 30 nuevos enemigos.

¿Cuántos de estos nuevos enemigos se crearon cuando la policía nacional arremetió contra alguna protesta independentista? Sigo sin justificar un hecho anti democrático y contra la libertad de expresión y nunca lo aceptaré en una universidad, pero sigo poniéndome en el lugar del apaleado sin razón, que establece una fobia natural contra todos aquellos que representan un grupo con privilegios, la casa real, los aristócratas, las marquesa o los del PP. bueno, en el fondo suena redundante.
Aunque hubo la excepción que establece la regla: hubo una marquesa famosa por ser de izquierdas.

Otro detalle similar, ayer la Infanta Elena y su hija tuvieron molestias al llegar al aeropuerto de Mallorca con los periodistas que trataron de preguntar haciendo su trabajo, a lo que la Infanta muy molesta los llamó: "Gentuza"
Esos son los costes que hay que pagar por tener privilegios. Por ser políticos, artistas o famosos en general, por ser de la casa real, simplemente por tener privilegios, ese es el precio.

De la vida real y del imserso


Estábamos llegando a Mallorca, ya habían ocurrido todos esos pequeños detalles que deben ocurrir en un viaje de un grupo de paisanos asturianos, que llegan a tierra conquistada. Que hay retraso, que nos montan en bus para llevarnos al avión, sin gusano es más económico y al llegar a Mallorca igual, que tiran las maletas al suelo, que en el aeropuerto nos hicieron caminar como borregos para buscar las maletas, que nadie informa nada, que si patatín y que patatán. Dos matrimonios que no llegan al bus...

Por fin salimos hacia el hotel, nos informan que llegamos más de una hora tarde y al llegar ya no hay cena, la cocina cerró a las 9:30 pm, primero a anotarse en el hotel y después a las 10 o 10:30 nos prepararán una cena fría y lo dicen casi como si fuera culpa nuestra haber llegado a esa hora, seguimos con las quejas sobre el trato y la poca amabilidad de estos mallorquines.

Ya instalados continúa la realidad:  el baño es estrecho, el papel higiénico de mala calidad. No hay suficientes gavetas para colocar la ropa, la puerta del armario está trabada, la televisión tiene canales en inglés, alemán, italiano, hasta ruso y griego, pero no aparece la que nos gusta.

Pero nos instalamos, bajamos a cenar, seguimos con la queja para mantener la tradición, no hay ni una infusión caliente, no hay fruta, no hay, no hay. Nos acostamos a dormir después de un pequeño paseo recorriendo el hotel y hasta mañana.

La realidad de la vida del IMSERSO tiene estos detalles y otro más intenso: la vejez que nunca ha sido divertida, pero los viejos seguimos insistiendo y nos levantamos, nos duchamos y bajamos a desayunar, ya todos tranquilos, y nada más entrar me pasa un tío con un plato lleno de tocineta (aquí le dicen beicon) y lo sigo como Pluto siguiendo la estela de un olor agradable, me regañan enseguida, ¡Epa!  nada de eso acuérdate del colesterol.

Me detengo parcialmente y me tropieza otro tío con un plato con dos huevos fritos y un grupo de salchichas preciosas, me hago el loco, tomó un plato y sigo la estela olorosa de grasas saturadas. Al llegar a la mesa con mis huevos revueltos, salchichas de tres tipos y beicon y ella con frutas variadas y con cara avinagrada de crítica pura. Me lo como sin prestar atención al sermón sobre la buena alimentación y los peligros del Alzheimer.

Terminado el desayuno salimos a recorrer Santa Ponça, nos encontramos un pequeño pinar muy bonito que corre paralelo a la playa y ahí le señalo:
-  Fíjate dónde está ese... Y no me sale la palabra que busco, ese pájaro que ensucia, ese que es un incordio.
-     Paloma,
-    Joder, no, el que es grande, blanco y agresivo. Y ella empieza a relacionar mi falta de memoria con las salchichas y el beicon.
-     Decido acercarla y señalar el pájaro, ¿cómo se llama ese pájaro?
-   Se queda callada pensando pero yo insisto, anda dime ¿cómo se llama? Y ella tampoco lo recuerda, no le viene el nombre y se queja también.
-   Pero tú comes fruta, verduras, vegetales y tampoco lo recuerdas ¡Aja!  Queda demostrado: el beicon y las salchichas son inocentes y la fruta y las verduras están imputadas.

Son problemas del IMSERSO, así lo llamamos ahora,

Seguimos riendo, paseamos por la playa, los alrededores y ya a una hora apropiada para volver al hotel, iniciamos el regreso, consultando el mapa, salto y le digo:

-        ¡Coño! GAVIOTA. Ya recordé. El pájaro era una gaviota


Venezuela 2026

  VENEZUELA enero 2026                                                                            8   de Enero de 2026 He estado esperando...