jueves, 26 de marzo de 2020

Qué fácil es ser profeta a toro pasado 26 marzo 2020



De mi corta experiencia en cargos gubernamentales me queda el haber aprendido que toda moneda tiene dos caras, que en los conflictos pude encontrar dos amigos que consideraba incapaces de mentir estaban en posesión de dos verdades contradictorias, cada uno la suya. Conclusión, alguno o los dos exagera, alguno o los dos especula, alguno o los dos me mentían buscando objetivos personales o del partido en el cual militaban. Y la amistad al carajo. Aunque es considerado muy humano y pasa en las mejores familias, es otro de los aprendizajes que viene acompañado por la decepción que sufres cuando ocupas un cargo público.  Esto por supuesto le pasa a los que llegamos a cargos públicos sin representar un partido, sin posición tomada o estrategia establecida, como independientes que aunque no lo crean hay todavía y somos muchos.
También presencié con demasiada frecuencia posiciones políticas donde claramente el expositor, muy conocido y con fama de inteligente nos trataba de meter lo que se llama gato por liebre, seguía claramente directrices del partido, y nos trataba como tontos, cosa que molesta demasiado. Usaba los datos, las cifras distorsionadas con descarada mala intención, distorsionaba realidades, repetía falsedades y ampliaba detalles poco ciertos. Lo poco positivo que podía aplaudirse indicaba que ellos lo habían exigido previamente, tratando de ganar indulgencias con escapulario ajeno.
En otras palabras como cualquier político de oposición que nunca reconoce que se equivocó y siguiendo una estrategia previamente establecida: Bloquear, oponerse, atacar, no dejar que el adversario gane ningún punto. Al enemigo ni agua. Con esas posiciones no hay diálogo, no hay consenso, no hay democracia. Falta poco, el siguiente paso puede ser conspirar para dar un golpe de estado, o que algún fanatizado y descontrolado salga con un fusil a poner orden.
Cuando se dan cuenta de su error, solo cuando comprueban la caída de apoyo popular, cambian su posición sin explicación previa, se justifican diciendo que la crisis obliga a apoyar a gobierno, pero…  y aquí de nuevo sale a relucir lo lento que son y lo sordos que han sido porque ellos lo han pedido hace tiempo, lo han propuesto antes, lo han visto venir y han ofrecido su apoyo y el gobierno malo no lo aceptado, etcétera.  ¿Les suena conocido?
En resumen, Qué fácil es ser profeta a toro pasado.

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