La primera vez que la nombre en este blog fue llamándola junto con Teodoro los perros guardianes de Casado, le ladraban a todo bicho con uñas o sin uñas que dijera algo que consideraban inconveniente o políticamente incorrecto, por ejemplo, cualquiera que no atacara al gobierno o a Pedro Sánchez, ya que esa era la línea del PP desde que perdieron las elecciones.
Después la ascendieron a número 1
en las listas de Cataluña, (la única que salió) y la azuzaron contra todos los
mal hablantes. Y a eso se dedicó un tiempo, con gran éxito de paso está
decirlo. Fue la estrella de las elecciones de Cataluña y la reina de la agresividad
en los medios con lo que se ganó ser la portavoz del congreso.
Pero dijo lo que pensaba, porque
se autodefine sin pelos en la lengua y lo que dijo fue una crítica interna al líder
máximo, Cayetana no seguía la línea de argumentos previstos esa semana y la
llamaron “verso suelto” y la compararon con Esperanza Aguirre, pero la Cayetana
remata su declaración de independencia con un libro, que titula “Políticamente indeseable” que se agotan
las dos primeras ediciones aunque no ha llegado a las librerías.
La apartaron de la portavocía,
criticó a Casado, (que nadie debe discutir ni cuestionar sus ideas o acciones) y
la falta es grave: lo tilda de “veleta” y “bienqueda” y a Teodoro, lo describe como
déspota controlador y desagradable, lo acusa de “practicar bullying y ejercer
el cargo con exceso de testosterona” y por eso el pobre Montesinos pidió su
acta de diputado. Lo peor, la Cayetana contrataca y avisa que no piensa
renunciar al escaño, eso sería una vulgaridad. Ella tiene clase y la lengua muy
afilada.
Estalla la guerra interna, en el
libro, los que lo han leído, dicen que ella apoya a Ayuso frente a Casado,
ataca a Teodoro quien inmediatamente contesta prohibiendo comprar el libro, después
prohíben leerlo, alguien está tramitado la excomunión con Rouco, (que ahora no
puede) pero buscan al cardenal o al obispo más cercano al PP, hay muchos pero
demoran demasiado, recurren a Arnaldo, que ya les debe un gran favor, y con los
jueces allegados empiezan a buscar un recurso legal, constitucional o judicial
que les resulte beneficioso para callarla.
Prepárense para la guerra que
está por comenzar. Pero les aclaro que aunque no es santa de mi devoción,
Cayetana no es políticamente indeseable, todo lo contrario me encanta esta
guerra que ha iniciado, que con un poco de suerte y una pizca de valor que adquieran
los barones populares podrá resultar en un gran bien para el partido popular, y
saldrán del ignorante de Casado antes de perder otras elecciones.