Ya
parece ser que todos lo aceptan. Los números son incuestionables. La excusa de
los niveles, ya no sirve. Alemania tiene seis niveles y España solo cuatro.
Sobran casi doscientos mil políticos. España tiene más políticos por habitante
que cualquier país de Europa. (*) Esta es la conclusión que tenemos todos los
españoles y varios millones de extranjeros que vivimos en España. Aquí sobran
muchos políticos.
Pero
también es evidente que para cambiar esto hace falta que los mismos políticos que
sobran se pongan de acuerdo para eliminar algunas estructuras, reducir cargos,
disminuir el número de senadores y diputados, eliminar diputaciones, concentrar
alcaldías, perder en otras palabras cargos y cuotas de poder.
No
creemos que sean capaces de hacerlo, no tienen coraje (para decirlo de forma
elegante) para proponer esos cambios. Ellos piensan que perderán votos, les da
miedo sus mismos compañeros de partido, las pugnas internas estallarán, saben
que si lo intentan sus compañeros tratarán de tumbarlos de sus posiciones de
dominio y poder interno. Saldrán nuevos líderes, buitres que esperan comer la
carroña del atrevido que proponga perder los privilegios que tienen. Esos
privilegios son intocables dentro de cada partido. La sociedad de cómplices que
constituyen los políticos, sean de cualquier tolda defenderán esos privilegios.
En eso no necesitan reuniones para estar de acuerdo. Todos salen en defensa del
estatus quo.
Pero
la triste realidad es que los que corran el riesgo ganarán muchos votos, como
los ha ganado Rosa Diez con el simple movimiento de plantear una denuncia a los
directivos de Bankia. El partido que tome el riesgo de promover el cambio tendrá
muchos nuevos seguidores, lo acusaran de populista. Sí, pero ese es el
populismo bueno, el de estar pendiente de las cosas que van mal, las cosas que
molestan al paisano común y corriente, al paisano de la calle a todos nosotros
que vivimos en este bendito país y que queremos algo mejor para nuestros hijos
y nuestros nietos.
El
clamor popular es claro, todos a apretarse el cinturón, menos los políticos,
ellos no hacen ningún sacrificio. Hasta cuando seguirá pasando esto. Ya hay
muchas propuestas en la mesa:
- Eliminar
las diputaciones, todas o algunas.
- Disminuir
el número de alcaldías, agrupando por regiones.
- Reducir
el número de Concejales, Diputados y Senadores en todos los niveles. Y disminuir
o eliminar los asistentes de diputado o senador.
- Eliminar
todas esas estructuras inventadas para colocar a la gente del partido: fundaciones,
empresas municipales y organismos asesores dependientes de las comunidades
y los ayuntamientos. Eliminar los liberados sindicales y patronales.
- Políticos
fueras de las cajas de ahorro Establecer todas las prestaciones y
jubilaciones iguales en edad y monto a las del ciudadano normal y
corriente. Nada de privilegios a los políticos. Ni a los senadores, ni a
los diputados ni a los concejales, todos iguales ante la ley.
- Limitar
los gastos de representación, vuelos en primera clase, coches oficiales, teléfonos
móviles, tarjetas de crédito, escoltas, y todo ese conjunto de privilegios
que deben pagar de sus bolsillos.
- Nada
de bonos por trabajar en una comisión, ni primas por cargos internos, ni
dietas especiales, ni indemnizaciones cuando dejas el cargo, ni pago de
mudanzas, ni tanto apoyo tecnológico, está bien que se equipen las
oficinas, con PC, Teléfono, ADSL, etc. pero regalarle equipos como IPAD o
smartfone, etc. Ya es demasiado.
Queremos ver que los políticos participan
del sacrificio, queremos ver que se aprietan el cinturón primero y más que
cualquier ciudadano, ya que son en parte culpables de lo que ocurre. Dando el
ejemplo para que los sigamos.
El burro adelante para que no se
espante.
*Javier Fonseca, El Pais-25/04/2012 estudio elaborado por la presidencia del
gobierno.
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