7 de
Junio de 2015
Hace dos meses
escribí sobre la esperanza, decía que se acababa la esperanza por la vuelta de
Esperanza Aguirre como candidata a la alcaldía de Madrid y terminaba diciendo
que lo único que nos queda es soñar, soñar que Esperanza pierde y que se retira
de la política…
Bueno, no gano
aunque quedó primera. Sí, quedó como la más votada, nuestra sociedad de
cómplices sigue votando a los corruptos, a los ladrones y a los que colocan a
los corruptos en cargos. La verdad no lo entiendo. Será algo que no logramos
ver claramente. ¿Por qué los votan? Pensemos bien de la gente. No es brutalidad
ni torpeza. Tiene que ser que no creen las evidencias que se han presentado, no
los ven como ladrones, los ven como víctimas. Son maniobras de las izquierdas
que quieren subvertir el orden establecido. ¡Eso es! Tiene que ser eso, no se
explica de otra forma.
Media España
todavía está en el esquema de la guerra civil. Hay dos bandos: los buenos y los
malos. Unos, los buenos, la gente de bien actúa como Dios manda. Esto es: Lee solo
los periódicos buenos: el ABC, El Mundo y La Razón; lo mismo en la tele: Intereconomía
y TVE, en radio: LA COPE y Onda Cero. Por eso nuestros políticos no pueden ser
corruptos, son los malos que tratan de inculparlos. Están tratando de ensuciar la imagen pública
de los buenos. Todo lo que digan será mentira. Y por eso los siguen votando.
Los rojos son
malos, nos quieren joder, leen El País, Oyen Cadena SER, ven LA SEXTA. Y por
eso piensan que los otros son unos chorizos. No hemos superado los bandos de la
guerra civil, la democracia todavía no se vive, no se practica. Solo se utiliza
como arma arrojadiza.
Los nuevos actores
en política tendrán que esmerarse, para que los buenos los consideren
confiables. Les llevará tiempo, no les creen, les da miedo, son capaces de
todo. ¿Quién sabe que nos deparará el
futuro con estos populistas, extrema izquierda y rojos en el gobierno local?
Los estarán observando y evaluando.
Esta maldita
democracia no nos deja hacer las cosas como Dios manda. Claro, este es el otro
factor que interviene y deforma la realidad: la iglesia. La iglesia actuando en
el nombre del Dios verdadero y que por supuesto está con los buenos. La iglesia
sigue azuzando el odio contra los de izquierda, y este odio se amplía a los desposeídos
porque son rencorosos, odian a los ricos
y están alienados, envidian a los buenos, a los hijos de Dios. Este
sentimiento colectivo fue alimentado por Rouco y la conferencia episcopal, y el
nuevo cardenal primado y la nueva conferencia episcopal (no es muy nueva es
casi la misma) no ha hecho mucho todavía. Y por supuesto este sentimiento
antidemocracia lo alimenta la ultra derecha y la aristocracia española, (la marquesa
principalmente) que todavía cree que tiene derechos y privilegios porque Dios
así lo establece. Y ya salen los que se manifiestan contra los resultados de
las elecciones, los que nos gritan: “Cuidado que viene el lobo” Y a esto no le
veo solución por los momentos.
Bueno, pero la
conclusión en este momento, la buena nueva es que Esperanza perdió. No será la
alcaldesa de Madrid. Pero, ¿se retirará?, ¿será posible librarnos de la
marquesa? Estoy seguro que ha Rajoy le gustaría muchísimo librarse de ella.
Quitarse esa espina clavada, esa piedra en el zapato. Y a mí también, por otros
motivos, porque eliminar de la política esos personajes, lo considero un
beneficio.
Porque ese estilo
corrupto, ese manipular la información con mentiras y medias verdades,
insinuando maledicencias, creando miedo en la colectividad, amenazando con que
viene el lobo, o los rojos, o los soviets, removiendo odios y prejuicios para
su beneficio personal me da asco.
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