El PSOE dividido, muchos diputados, concejales,
alcaldes, militantes manteniendo el no a Rajoy, otros, parece que pocos,
quieren la abstención. Bueno, quererla lo que se dice quererla no la quiere
nadie. Por lo menos eso parecía hace una semana, pero ya han aparecido los
mandados andaluces, algún barón, algún viejo socialista o diputado europeo,
llamando a la cordura y a la prudencia, tratando de decir que el espectáculo es
bochornoso, que la abstención es el mal menor, que abstenerse no es apoyar, que
hay que evitar las elecciones, que si patatín que si patatán… Dan pena.
Pero la presión ya está dando sus frutos, ya uno
escucha a algún rebelde decir que aceptará lo que decida el comité federal,
otro que seguirá la disciplina del voto, que es un buen militante… más pena.
Ahora tratarán de demostrar que todo lo malo que pase,
y cualquier división futura es culpa de los que siguen empeñados en decir que
no a Rajoy. Pero podrá obligar a todos a abstenerse o encontrarán una forma
intermedia, donde once se abstienen o no asisten, pero como evitar quedar en
evidencia, como evitar el acto vergonzoso de apoyar a Rajoy, como explicaran a
la militancia, como quedar bien para presentarse después en plan de reina madre
a rescatar el voto perdido y la militancia. Por eso tratarán de doblegarlos,
obligarlos a abstenerse y si se rebelan los castigarán. Es típica expresión de esa
manía muy española de ser jueces y verdugos.
Los que iniciaron esto, los golpistas que lo
hicieron en mal momento y de malos modos, que no pensaron en las consecuencias,
que creían poder arrasar con todos y conseguir sumisión y silencio, esos son
los culpables. Comandados por Susana, la intrigante, apoyada en el jarrón
chino, y en algún barón también aspirante al cargo, que les ordena a sus
subalternos dar la cara, ella no, no quiere correr riesgos, ella es la jefa y
la que manipula los hilos para controlar al partido. Mientras utiliza al
asturiano de Javier Fernández que tiene fama de buena gente para que dirija el
proceso, para que calme las emociones, para que medie en el caos. Así ella será
la que manda tras el trono, por lo menos hasta que sea la hora o el momento de
asaltar el trono, asaltar el partido y convertirse en la reina madre.
Madre de la cagada que está poniendo. Porque en mi
opinión ella es la que orquestó el golpe de estado, la que está manipulando a
los barones, la que está mandando a sus tenientes a amenazar a los disidentes,
a los catalanes, para que renuncien al acta de diputado, amenaza a los que
desobedezcan la orden de votar abstención con echarlos del partido…
Los que se mantienen en el no a Rajoy, tienen esta única
forma de salvar la dignidad, con el riesgo de un castigo ejemplar en nombre de
la disciplina. Deberán mantenerse para que los golpistas queden en evidencia al
abstenerse. Los que no han decepcionado a la militancia que les voto, (viva
Margarita Robles) en un futuro cercano, espero que logren designar un candidato
a Secretario General no golpista o convencer a Pedro Sánchez para volver, poner
orden, limpiar y renovar al partido y retomar los programas y recuperar a la
militancia y los votos.
19 de octubre 2016