Aunque
siempre me he considerado un optimista empedernido, siempre fui muy previsor y
creo que la idea era que los cambios que se pudieran presentar en el futuro no
me encontraran desprevenido o sin medios para enfrentarla. Recuerdo muy bien
hace ya más de veinte años, en Venezuela con mi suegro que le gustaba tomarse
de vez en cuando un whisky de doce años, y criticaba a los que como yo nos
gustaba el ron, y yo le decía: Suegro hay que prepararse para el futuro, para
los tiempos venideros y aprender a tomar ron, porque dentro de unos años puede
pasar que solo haya ron, como en Cuba y no es lo mismo tomar ron, porque me
gusta, como me ocurrirá a mí, que tener que tomar ron porque es lo único que
hay. Siempre se reía y seguía con su whisquicito. Hoy en 2016 creo que no hay
ni ron.
Viendo
lo que ocurre en Europa, por un lado con el populismo reinante o con
intenciones de reinar, no solo me refiero a PODEMOS en España, también hay un
populismo de derecha que está renaciendo en Hungría, Austria y en la misma
Alemania y los movimientos radicales racistas, xenófobos, intolerantes en
Francia, Holanda y otros países. Y por otro lado nos encontramos a los
conservadores europeos, los populares europeos, que pregonan el capitalismo
salvaje, la privatización de los servicios, los recortes sociales y las ayudas
multimillonarias a los bancos y las facilidades y prerrogativas a los grandes
consorcios industriales.
Ese
camino está lanzando a Europa a un futuro incierto. Unos grupos xenófobos, que
cada vez son más numerosos, nos predicen una Europa musulmana, otros nos
predicen una Europa negra, y los últimos una Europa negra y musulmana. Pero los
políticos conservadores más pragmáticos tratan de poner un muro o usar a
Turquía como un muro para detener los refugiados y no me extrañaría que en un
futuro cercano alguno proponga de llenar el mediterráneo con minas y cargas de
profundidad especiales para pateras o embarcaciones con sobrepeso o dirán que
lo más adecuado es que la marina italiana ametralle a las pateras de refugiados
para resolver el problema en la frontera sur.
Así
que en ese futuro cercano igual estoy de emigrante en Noruega, Suecia o
Finlandia, países que me atraen, y por ir huyendo al norte, aunque es posible
que ya en esa época no seamos emigrantes sino refugiados.
Será
paso a paso, primero tendremos un gobierno populista con tintes democráticos,
que controlará poco a poco, a los tribunales de justicia, este aspecto parece
que ya está avanzado por el PP, si no me creen esperen a ver como terminan los
juicios de la infanta, de los banqueros, de las preferentes y de las tarjetas
black… Continuará iniciando controles a la población que se justificarán en
aras del orden y la decencia, en esto es especialista Fernández Díaz que será
una buena adquisición, en eso de control fascista. No, no les extrañe, los dos
extremos se acercan mucho, el populismo de izquierda y el fascismo de derecha,
ambos intentan quitarle derechos a los ciudadanos. Todos los avances de la
derecha en esa dirección se mantendrán y profundizarán con el gobierno
populista. Y no sigo contando porque muchos dirán que es ciencia ficción, eso
mismo dijeron hace catorce años en Venezuela. Y tuvimos que emigrar…
Octubre 2016
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