sábado, 10 de noviembre de 2018

Una de perros


Como saben los que me conocen me gustan los perros y sobretodo el bóxer, que fue mi compañía en la niñez. Otro bóxer fue amigo, guardián  y compañero de juegos de mis hijos. Me gustan los perros grandes, fuertes, de hocico chato, bóxer, bulldog, mastín, dogos; pero hoy les hablaré del galgo. Perro flaco, de hocico largo, ojos brotados y cuerpo alargado y casi esquelético, grandes velocistas y los crían para hacer carreras de perros sustituyendo a los caballos. Y ahí los conocí, hace más de treinta años en la isla de Margarita.
En un circuito parecido a un hipódromo con gateras para perros, al sonar el timbre salían disparados tras de un conejo de peluche, se pasaban unos a otros, se cansaba el primero, arremetía el tercero y al final uno ganaba a toda velocidad, pagaban las apuestas y a la siguiente carrera. Los perros son más pequeños que los caballos y a esa distancia no se apreciaba sino una silueta de perro que pasaba por delante. Me pareció muy desagradable el ambiente, el trato a los perros y a partir de ese momento decreté que no me gustaban los galgos. Hasta ayer.
Paseando por la playa de Salinas, caminando descalzo, con marea baja y muy poca gente, un paisano adelante a unos cien metros con un perro pastor belga, esos negros, peludos, pinta de pastor con cara de malo. De repente pasa a mi lado a la carrera un galgo de un color entre gris y marrón claro, pero lo pude ver de cerca, elegante, veloz, orgulloso de su velocidad y de su diseño aerodinámico, precioso el movimiento y lo más elegante que he visto de un perro a la carrera.
Al verlo el pastor con ganas de jugar corrió para alcanzarlo. Y empezó una persecución amigable, un espectáculo de movimientos y velocidad, los dos perros, el galgo adelante y el pastor atrás, dieron unas diez vueltas al circuito imaginario entre los dos paisanos y conmigo en medio. Cada vez que el pastor se acercaba, el galgo aceleraba, al galope tendido iba jugando con el pastor, aceleraba en las curvas como un coche fórmula uno pero sin derrapar, una carrera alegre, con cada acelerada, con cada curva, parecía que se reía, lo estaba disfrutando, un espectáculo de elegancia y de velocidad. Que forma tan hermosa de correr.
Es todo un espectáculo ver correr a un galgo.

Michael 10 noviembre 2018

jueves, 8 de noviembre de 2018

Punto para Pedro Sánchez

Cuando vi por TV la rueda de prensa de Pedro Sánchez me gustó la decisión de pasar a los bancos el pago del impuesto correspondiente a las hipotecas. Me quedé viendo las reacciones de los partidos y de los tertulianos, lo llamaron Robín Hood, populista, demagogo, oportunista y uno de ellos, creo que fue Alberto Garzón calificó el conjunto como “un gesto”
Al cabo de media hora lo considere acertado, era un simple gesto: Oportuno y demuestra una habilidad para aprovechar el momento. Rápido antes que Pablo Iglesias se lo apropie, porque ya sabemos que al coleta le encantan ganar indulgencias con escapularios ajenos. Preciso porque ahora PP y Ciudadanos tienen que pensar en que dicen, como lo dicen y que apoyan; ¿van a ir en contra de la gente atacando al PSOE a Robín Hood o se acoplaran para apoyar a los bancos? Muy hábil Sánchez. Un gesto.
Hay otro gesto hacia el tribunal supremo, para el presidente del tribunal que culpó a la ley, culpó al legislativo. Le pide auto critica, revisión de lo que hacen y como lo hacen; se les corrige la plana promoviendo el cambio de la ley y un elemento de control a los entes financieros. Esperaremos la letra pequeña.
Me gusta su forma tranquila, serena de responder a todas las preguntas de los periodistas, aun aquellas que no correspondían a la situación y al tema en concreto que se informaba, por supuesto evadiendo con buen regate aquellas que no le interesan, llamando a los periodistas por su nombre, tomando notas y respondiendo sin arrogancias. Una gran diferencia con Rajoy.
Pidió responsabilidad a los partidos para que dejen la crispación y se ocupen de lo importante. Así mismo deja claro que el ejecutivo actúa, porque por eso se llama ejecutivo, le pide al judicial auto critica y convoca al legislativo a trabajar por los españoles, a legislar. Por lo menos es un intento, un gesto, ya veremos que aprueban en el congreso y quienes apoyan.
También es un gesto porque todos sabemos que los bancos nunca pierden, no pagan nada, lo trasladan a los clientes, pero por lo menos habrá algún banco con una pequeña dosis de gerencia moderna y no excesiva avaricia que pondrá sus hipotecas más barata que los demás. El libre mercado.
Puede que sea un gesto, pero la política consiste en muchos gestos, que deben ser coherentes, adecuados a las situaciones y orientados al bienestar de los ciudadanos. Bueno, orientado a los votantes. Qué remedio así es la vida.
Michael 8 noviembre 2018

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Y ahora qué hacemos con este señor


Hoy ya se empieza a mencionar tras bastidores con quien sustituimos a Casado, si, aunque parezca mentira, pero las pugnas internas ya están afilando los cuchillos, se habla de lo contenta que esta Soraya y que está preparando su retorno triunfal, de los peligros que representa Feijo que se quedó atrincherado en Galicia cuando vio el panorama de las elecciones internas. El problema es que Casado empieza a hacer agua. Si, le dimos confianza, se ve que le gustó, está descontrolado y encantado luciendo a su padrino Aznar que representa un lastre enorme.
Esta es una consecuencia de lo débil que es construir un “Líder” partiendo de un político profesional, es decir un joven que no ha hecho nada de provecho en su vida, que prácticamente nació en el partido, trabajó en el partido, subió pasando por mensajero, correveidile, repartió propaganda, sacó fotocopias, hizo de adjunto de alguien, ocupó un puesto terciario, habló mucho y hizo la pelota, consiguió un padrino, siguió “trabajando duro en el partido” hasta que sobresalió y alguien “lo pone en algo” y llega a diputado. Por lo tanto tiene la ignorancia media requerida, sin ninguna experiencia profesional o de vida que lo capacite para la labor pero con una autoestima y una arrogancia demostrada y adquirida con el ejemplo y la vivencia de varios años de mayoría absoluta en el congreso.
Pero tiene los pies de barro. Podría comentar el padrino de otro candidato, eso no importa le hemos construido un currículo adecuado para un joven de su edad, le regalamos cursos, un master y lo entrenamos con una buena oratoria, manejo de su imagen, y desarrolló una personalidad con una cara dura que lo ayudará.
Lo asesoramos, le subimos la autoestima para que se lance a ruedo político y genere mucha crispación y que tenga respuestas rápidas que den la nota. Su ignorancia arrogante le permitirá hablar de historia con aparente seguridad, de economía, de relaciones internacionales o de moralidad, de ética o principios y buenas costumbres y dará el pego. Y ahí vamos…
Y llegó la Cospedal y acabó con todo, como el barbarazo.
¡¡Pero no!! El tribunal supremo acaba de cagarla con las hipotecas a favor de los bancos. Nos salvamos. Toda la opinión publica estará volcada con este desastre de la justicia, el domingo ya nadie recordará a Cospedal, tranquilos que todavía estamos en la pelea.
Hasta el dos de diciembre donde si me descalabra Ciudadano, se alborota de nuevo el avispero popular.
Michael 8 de noviembre de 2018

sábado, 3 de noviembre de 2018

Con Aznar a hombros



“El que a hierro mata no puede esperar que lo maten a sombrerazos” Frase que le oí a José Vicente, al que le dedico este artículo, parecida también a aquella otra de: “si no te gusta la candela salte de la cocina” Son dos formas para indicar lo mismo. El primero le toca a Casado que no puede esperar misericordia ahora que las grabaciones le tocan a alguien cercano a su posición.
Quizás lo que no ayuda a Casado es el lastre que carga sobre sus hombros, me refiero a Aznar y su arrogancia contagiosa, cosa que describe muy bien PERIDES en los últimos meses en las viñetas del País, donde siempre aparece Casado con un Aznar sobre su espalda dándole órdenes. Ya le tocará sacudirse a Aznar, por ahora debe sacudirse a la Cospedal.
La segunda le toca más a Albert Rivera por aquello de huir de su compañero de derechas extremas al ver las barbas de su vecino arder. Se ganó inmediatamente el calificativo de centro izquierda, cosa que me parece muy bien si eso significa separarse del PP. Esa junta le viene muy mal, pero no sé si lo han entendido en Ciudadanos porque continúan imitando a la derecha, ya saben que VOX no se lleva bien con el naranja, y ahí no ganarán muchos votos. La extrema derecha parece que se lleva mejor con Aznar aunque tampoco VOX ni el PP lo quieren decir en público, porque piensan que con la crispación generada por Casado y sus adláteres podrán pescar en rio revuelto, pero no hay mucho que pescar. Ya los falangistas que quedan en España están identificados y están distraídos con la Almudena y con el valle de los caídos. Por eso los de ciudadanos con Rivera a la cabeza saldrán de la cocina y se mantendrán al fresco por si acaso.
Esperaremos a ver qué ocurre en las elecciones andaluzas, ahí podremos ver cuál es la verdadera realidad. 
Michael 1 Noviembre 2018

Profesión: Político


Esto aunque suena extraño es muy común en esta Europa conservadora o por lo menos en España. Déjenme explicarme: Un chaval entre los dieciséis a vente años, que está en bachillerato, o empezando la formación profesional, la universidad se encuentra con un profesor que lo hace pensar, o la muerte del  padre, o una situación real de su pueblo, ciudad o barrio que lo saca de su zona de confort, y de golpe se pregunta: ¿Qué me espera en el futuro? ¿De qué voy a vivir?
Lo normal, perdón lo antiguo, lo que se usaba en mis tiempos era pensar en trabajar, estudiar, formarse. Ahora lo más frecuente, lo digo porque antes también pasaba en algún caso extraño, repito ahora es muy común, pensar me meto a político. Me inscribo en el partido y ahí ganaré mucho dinero, tendré poder, o dicho de forma vulgar: joderé al prójimo que me trate de joder a mi. Y esto está confirmado porque todos los días ve, en la TV y lee en la prensa  que a un político no le pasa nada malo, sobrevive y tiene mucha prensa a pesar de los ataques y las denuncias. Sigue en pie, ganando dinero que llaman dinero negro, no le importa el color con tal que sea en euros contantes y sonantes.
Va y se inscribe en el partido de su interés, uno de los grandes donde se pueda subir y ganar dinero pronto, y donde es fácil conseguir un padrino, un tutor que lo ayude, lo apoye y le de oportunidades. Como dice el dicho: “al que a buen árbol se arrima buena sombra le cobija”
A las semanas de estar inscrito y trabajando a la sombra de su árbol, alguien le explica que son “las puertas giratorias” que se mencionan en la prensa y se da cuenta que además para el futuro tendrá asegurado un buen sueldo y una excelente jubilación, este trabajo, esta empresa es la que cuida mejor a su gente. Es un orgullo ser del  partido. Tengo asegurada mi vida. Bueno, sino la cago como algunos que recientemente han tenido que renunciar. Hay que ser leal, (lo dijo Aznar hace poco), hay que ser hábil y tener contactos (lo dijo Cospedal recientemente) y hay que ser de derechas (lo dice Casado todos los días).
No quiero que me pase lo de Soraya que no tenía donde caerse muerta. Que falta de previsión, que falta de habilidad política, y tuvo que aceptar un cargo, una traición. Aceptó un cargo ofrecido por Pedro Sánchez en el Consejo de Estado, que horror, que pena.
Eso de volver a trabajar donde antes. Es no saber de política. Dígame que ridiculez eso de la podemita que daba el pecho al niño en el Congreso, que deja su cargo de disputado y nos informa que vuelve a la Universidad. Pobrecita tiene que volver. Es un síntoma de fracaso. Los políticos de verdad siempre vamos hacia adelante, hacia las puertas giratorias, hacia una jubilación de oro. Somos profesionales. Políticos profesionales.

Soy un optimista


No lo puedo evitar en cuanto me distraigo me pongo a soñar y me imagino lo bueno que sería que:
-        Que Cospedal renuncie a todo y se retire de la política
-        Que Casado reconozca que se equivocó.
-        Que Pablo Iglesias se quede mudo
-        Que Aznar empiece a hablar mal de Casado como lo hizo con Rajoy
-        Que de verdad suban el salario y las pensiones
-        Que de verdad entierren a Franco lejos de cualquier parte
-        Que Puigdemont regrese y lo metan preso
-        Que baje el precio de la electricidad, del gas y de la gasolina
-        Que la iglesia católica salga en defensa de los desahuciados
-        Que todos los independentistas empiecen a hablar solo en castellano
-        Que llegue el tren de alta velocidad a Asturias y Cantabria (esto último es para Revilla)
Pero no los quiero cansar podría seguir y seguir con muchos sueños que comparten muchos españoles. Pero hay uno especial que me gustaría relatarles, como se cuenta un cuento a un niño.
Había una vez una mujer, pequeñita, aunque los enemigos decían que tenía mala leche, pero no se le notaba, muy trabajadora, muy leal, casi siempre sonreía, la llamaban Soraya, su jefe siempre le dejaba los marrones que podían ser incomodos, difíciles, o largos de desenredar, pero ella aguantaba y se encargaba de lo que la ministro no hizo, de lo que el jefe no quería enfrentar, (eran muchos recuerden que PERIDIS en las viñetas siempre lo dibujaba echado en un sofá o una poltrona)  se ocupaba también de los desastres del gerente y tesorero, de la imagen pública del gobierno.
A pesar de todos sus esfuerzos al final de todo una moción de censura dejó fuera a su jefe, que se refugió rápidamente en un puesto con un sueldazo y la dejó sin puerta giratoria, encargada de poner orden y de enfrentar el lio interno del partido, con sus enemigos armados y queriendo venganza, con la vieja guardia arrogante que volvía por sus fueros, cortando rabo y oreja, sin jubilación especial porque ella solo era la vice y no tenía otros cargos remunerados a los que podría optar. Y la dejaron caer. Sin misericordia, pobrecita.
Meses después alguien de la oposición, bueno ahora del gobierno, su contrincante en muchas plazas le ofreció un puesto en el Consejo de Estado, algo que debería haber llegado de sus copartidarios, sus amigos de antes, pero de ellos no llegó. Y lo acepto y se quedó “como caimán en boca de caño” esperando, esperando su momento que ella sabía que llegaría…
Mi sueño sigue y cuenta que a comienzos de diciembre, en las elecciones andaluzas, donde en las últimas había ganado su partido, y donde su enemigo interno en el partido, Casado había jurado éxito total, la había cagado. No solo perdió, ni siquiera llegó segundo.
Las fieras de la vieja guardia empezaron a hablar mal, había cometido muchos errores, se había acompañado muy mal, sus antiguos colaboradores se voltearon, otros dijeron estar muy ocupados con sus pugnas regionales, y comentaban que había llegado su corto peregrinar en las alas de la derecha extrema. Adiós, adiós le dijeron en la directiva. Y se oían a risas, muchas risas, Soraya reía.
Los aduladores volvieron a aparecer, todos, poco a poco volvieron a saludar a mi protagonista del cuento, a invitarla, a comentar lo inteligente y sabía que era, lo prudente y lo sagaz, llenando el suelo y el espacio de babas y humores.
A que es un cuento bonito, con final feliz de aquellos que dicen: vivieron felices y casi todos comieron perdices, sobre todo Wyoming que es el único que compra sueños.

Michael Noviembre 2018

Venezuela 2026

  VENEZUELA enero 2026                                                                            8   de Enero de 2026 He estado esperando...