lunes, 27 de enero de 2025

Papas y jueces

 Papas y Jueces                                                                                             26/1/2025

Si somos católicos pensamos o estamos seguros que un papa será un señor de grandes virtudes cristianas, con conocimientos de filosofía y teología, buena persona, con algo o mucho carisma, con una edad avanzada tras largos años como sacerdote, párroco, obispo, arzobispo, cardenal y al llegar a Papa esperamos también que tenga grandes habilidades para dirigir una organización como la iglesia católica.

Así mismo hemos creído que un juez de un alto tribunal, cumple con muchos requisitos parecidos a los descritos anteriormente: avanzada edad, fuertes conocimientos jurídicos,  experiencia acumulada porque ha ido ocupando cargos en una carrera jurídica. Lo de buena persona quizás se sustituye por persona sería y estricta que vela por hacer cumplir la ley y eso suena a alguien que además de serio tiene carácter fuerte que no se deja engañar por abogados o letrados y no permite argucias legales porque se conoce la ley al dedillo. Con astucia y fortaleza de ánimo para dictar justicia a todos. Y siempre debe ser: objetivo, ecuánime, justo e imparcial.

Para Jueces las virtudes cristianas aunque creo son bienvenidas no es un requisito formal del cargo, no es obligatorio ser un buen católico aunque estimo que en España muchos lo serán, pero no debería ser una credencial de mérito, en un estado aconfesional podrían profesar cualquier religión y podrían ser ateos o agnósticos porque no nos juzgan con la ley de Dios sino con la constitución y las leyes dictadas por y para los ciudadanos de ese país. Por eso es importante no confundir la gimnasia con la magnesia y no confundir el estado con la iglesia y no mezclar la moral con la justicia. No confundir el pecado con el delito. Cuidar las actitudes que corresponden a aquella frase que reza: “hacer las cosas como Dios manda” aquí la que manda es la ley de los hombres.

Pasemos por ahora este punto y concretémonos en lo de tener virtudes, valores y muchos pero muchos principios éticos y morales. Podríamos definirlo como tener una actitud, rectitud y respeto con sus semejantes que serán juzgados en su tribunal. Ser buena persona en su más amplio sentido.

Tanto un papa como un juez pueden ser muy conservador (Juan Pablo II) o más renovador (Juan XXIII o Francisco I) y también un juez puede ser muy conservador y nos imaginamos que también hay algunos progresistas e innovadores que quieren actualizar y renovar las leyes, las formas y procedimientos. Al papa renovador se le oponen los cardenales conservadores y al Juez renovador se le oponen las asociaciones de jueces conservadores y hasta aquí parece todo normal. Porque como siempre lo malo son los excesos o los extremos.

Por ejemplo: si ese juez desde su infancia vivió en un ambiente acomodado y escuchó a los mayores pontificar sobre “todas las mujeres son putas excepto mi madre y mi hermana” y piensa que las mujeres deben casarse y dedicar su vida a traer hijos al mundo y honrar y servir a sus maridos según el axioma de la sección femenina de falange española: “de forma callada y sumisa”… En este caso tendremos un exceso y por tanto un problema con ese juez y si eso ocurre con muchos jueces o también con otros prejuicios debido a las diferencias por sexo, raza, religión o condición social. Tendremos un grave problema con el sistema judicial.

Porque un exceso de prejuicios o actitudes ultra moralistas puede llegar a parecer un sistema judicial feudal o patriarcal. Y lo de considerar como buena persona a todos los jueces estaría en entredicho.

Aquí tenemos el problema: la calidad humana del personal. Sus prejuicios, sus creencias y tendencias políticas que pueden nublar o iluminar su objetividad y su ecuanimidad.

En resumen a los jueces debemos verlos como seres humanos, no son intocables, no son sagrados, ni divinos, no son dioses, no están ni tocados ni seleccionados por Dios, pueden ser aplaudidos y cuestionados, criticados o discutidas sus decisiones y debe haber formas ágiles para que el sistema judicial pueda evaluar y corregir sus actuaciones cuando corresponda.

El sistema judicial, los jueces en general requieren con urgencia una cura de humildad

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Venezuela 2026

  VENEZUELA enero 2026                                                                            8   de Enero de 2026 He estado esperando...