Suena
a tango de Gardel, pero es la triste realidad política del siglo XXI, parece
estar de moda en toda Europa, sobre todo a quedado en evidencia en el reino
unido gracias al Brexit, pero mientras tanto centrémonos en España: Miente
Rajoy y todo el PP en sus ofertas electorales, mienten los barones del PSOE
cuando dicen apoyar a Sánchez, miente Ciudadanos cuando dice estar satisfecho
del resultado electoral, miente Podemos, sobretodo Iglesias que quiere cambiar
de imagen sin que nos demos cuenta de la transformación camaleónica. Se parece
al pulpo con su camuflaje, que cambia de colores como el podemita cambia de ideología…
Y después se pregunta de por qué le tienen miedo. Es cierto que la campaña del
PP para meter miedo resultó positiva contra ciudadanos, pero también es cierto
que millón doscientos mil cambiaron de opinión o se enfriaron y no fueron a
votar por Podemos, y este miedo no fue producido por Rajoy, fue interno en la
izquierda que no es tan izquierda o la izquierda, como dice Errejón, no le
gustó la fusión con IU o simplemente les dio miedo que Iglesias después de
ganar siguiera sus transformaciones y se convirtiera en un Chávez hispano.
También
mienten todos los imputados, se dice por aquello de que nadie confiesa sus crímenes
cuando el juez lo amenaza con cárcel o multas. Pero la elegancia con que todos
los políticos imputados dicen que está seguro y confiado en la justicia porque “no
han hecho nada ilegal” que suena más bien a que esto lo hacemos todos, porque
me van a tratar de joder solo a mi…
Mienten
los bancos y banqueros cuando te venden una preferente o te otorgan una
hipoteca con la clausula suelo escondida en la letra pequeña. O cuando te dicen
que no te cobraran comisiones o cuando te ofrecen las mayores comodidades y
ahorros, diciéndote lo conveniente que es para ti pagar tu tarjeta de crédito por
cuotas, sin decirte el interés que te cobraran todos los meses. Con amigos y
consejeros así, no se necesitan enemigos.
Mienten
todos, porque la publicidad te tiene acostumbrado a que mentir es bueno, pues
mintiendo con las cualidades de un producto, te engañan, venden más, ellos
ganan más dinero y esto ya define la bondad de la mentira. Si mintiendo gano más
dinero, quien dice que mentir es malo. ¿La iglesia? Si ellos también miente. Mentimos
todos…
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