Muchas veces al comentar lo bueno de Asturias no me creen o lo interpretan como una exageración de lo que es realidad es común y normal en toda España, o normal en cualquier ciudad europea. Pero no es normal y aquí les quiero demostrar a que me refiero.
Unos primos hermanos en Venezuela para demostrar que son
sefardíes (por favor no reírse, esta
nueva manía será la excusa para otro cuento), además de entregar muchos
documentos para demostrar su árbol genealógico les piden demostrar su
vinculación con España, es decir necesitan que un español, (osea yo), les certifique
que somos familia y que mienta: debo decir que todos ellos son muy buena gente. Esta parte es broma.
Como estamos en pandemia llamé por teléfonos y pregunté. Al
principio no estaba seguro de que solicitaba, un acta de manifestación, una
certificación de vinculación, un comprobante de limpieza de sangre o
comprobante de cristiano viejo… Pero me atendió Cristina, me dijo que enviara
los modelos y todos los datos que tenía por email que ella, como “oficial de la
notaria” consultaba con el notario y me informaría que era lo más conveniente y
si se necesitaba algo más.
Me escribía un email preguntando algo, yo consultaba con mi
prima y le contestaba el resultado de la consulta. Así definimos que institución
recibiría el acta notariada; si requería apostilla o no, si debía ser un acta
colectiva o se necesitaban actas individuales; a través de que abogado o
notario o institución estaban haciendo la solicitud de nacionalidad; y
sobretodo insistió en colocar bien la relación de consanguinidad hasta llegar
al antepasado que tenía la consanguinidad sefardí. ¿Cómo se llama el abuelo?
¿Quién es el enlace sefardí? Había detalles propios de nuestras costumbres:
¿Por qué Belén Elvira es de López y otras veces es Ayala Fontúrvel? ¿Por qué su
madre y su hermana tienen distintos apellidos?
Esto lo empezamos a hacer un viernes y pensé que si necesitaba
algo esperaría al lunes, pero los correos de ida y vuelta continuaron el sábado
y el domingo, y el lunes me confirmó que estaba listo, que el notario ya lo
había revisado y podíamos cuadrar la firma para cualquier día que yo quisiera.
Puntualmente el martes firmamos al mediodía, siete documentos cada uno de siete
páginas donde se relataba lo solicitado hasta la relación con el bisabuelo de
apellido Duarte, causante de… No estoy seguro como calificarlo, para ellos es
la tabla de salvación. Esto será parte del otro cuento prometido.
Ya firmado me dijeron esta tarde o mañana temprano tendrá
listas las actas, que deben ser consignadas en el archivo y preparadas para su
entrega. Sin entender muy bien que quería decir esto quedamos en que me avisaba
por email.
Hoy las fui a recoger y me dejaron sorprendido por la
presentación final de las actas y además faltaba un detalle de amabilidad
asturiana: Cristina me dice, le entendí que quería escanearlas para enviarlas a
los familiares en Venezuela, si quiere yo le envío una copia digitalizada por
email y así es más fácil para usted.
Que viva Cristina y la amabilidad asturiana.
Michael 23/12/2020
Hola amigo Michel, te he contestado a tus lindas palabras ,desde vuestras playa y paseos y las gentes que pasean como vosotros, no os podéis imaginar ¡¡¡la gran envidia que me dais¡¡¡¡, por aquí andamos auto confinados, ya estoy llegando a ese punto , que los de mar, necesitamos ir a verle y sentirle, pero no nos dejan. Y el frió y la niebla tampoco nos deja salir a pasear por la montaña.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho tu relato, genial. un abrazo para los dos