domingo, 27 de diciembre de 2020

La amabilidad asturiana, ahí está la diferencia

Muchas veces al comentar lo bueno de Asturias no me creen o lo interpretan como una exageración de lo que es realidad es común y normal en toda España, o normal en cualquier ciudad europea. Pero no es normal y aquí les quiero demostrar a que me refiero.

Unos primos hermanos en Venezuela para demostrar que son sefardíes (por favor no reírse, esta nueva manía será la excusa para otro cuento), además de entregar muchos documentos para demostrar su árbol genealógico les piden demostrar su vinculación con España, es decir necesitan que un español, (osea yo), les certifique que somos familia y que mienta: debo decir que todos ellos  son muy buena gente.  Esta parte es broma.

Como estamos en pandemia llamé por teléfonos y pregunté. Al principio no estaba seguro de que solicitaba, un acta de manifestación, una certificación de vinculación, un comprobante de limpieza de sangre o comprobante de cristiano viejo… Pero me atendió Cristina, me dijo que enviara los modelos y todos los datos que tenía por email que ella, como “oficial de la notaria” consultaba con el notario y me informaría que era lo más conveniente y si se necesitaba algo más.

Me escribía un email preguntando algo, yo consultaba con mi prima y le contestaba el resultado de la consulta. Así definimos que institución recibiría el acta notariada; si requería apostilla o no, si debía ser un acta colectiva o se necesitaban actas individuales; a través de que abogado o notario o institución estaban haciendo la solicitud de nacionalidad; y sobretodo insistió en colocar bien la relación de consanguinidad hasta llegar al antepasado que tenía la consanguinidad sefardí. ¿Cómo se llama el abuelo? ¿Quién es el enlace sefardí? Había detalles propios de nuestras costumbres: ¿Por qué Belén Elvira es de López y otras veces es Ayala Fontúrvel? ¿Por qué su madre y su hermana tienen distintos apellidos?

Esto lo empezamos a hacer un viernes y pensé que si necesitaba algo esperaría al lunes, pero los correos de ida y vuelta continuaron el sábado y el domingo, y el lunes me confirmó que estaba listo, que el notario ya lo había revisado y podíamos cuadrar la firma para cualquier día que yo quisiera. Puntualmente el martes firmamos al mediodía, siete documentos cada uno de siete páginas donde se relataba lo solicitado hasta la relación con el bisabuelo de apellido Duarte, causante de… No estoy seguro como calificarlo, para ellos es la tabla de salvación. Esto será parte del otro cuento prometido.

Ya firmado me dijeron esta tarde o mañana temprano tendrá listas las actas, que deben ser consignadas en el archivo y preparadas para su entrega. Sin entender muy bien que quería decir esto quedamos en que me avisaba por email.

Hoy las fui a recoger y me dejaron sorprendido por la presentación final de las actas y además faltaba un detalle de amabilidad asturiana: Cristina me dice, le entendí que quería escanearlas para enviarlas a los familiares en Venezuela, si quiere yo le envío una copia digitalizada por email y así es más fácil para usted.

Que viva Cristina y la amabilidad asturiana.

Michael 23/12/2020

 

Paisanos en la playa

 

Paisanos en la playa

Por nuestra costumbre de caminar descalzos por la playa de Salinas hemos conocido muchos vecinos que tienen la misma costumbre y nos saludamos al pasar, aunque en plena pandemia solo sonreímos desde lejos, un movimiento de cabeza o algún gesto con el brazo a lo lejos.

También, sin que nadie lo haya decidido, la pandemia ha establecido canales de paseo como las carrileras de la natación, unos van y otros vienen y hay tres categorías, la más alejada del mar, pegada de las dunas donde caminan los que vienen con zapatos y no se quieren mojar los pies; el canal central para los que van calzados o descalzos, pero por la arena seca, aunque algunas olas llegan mansamente hasta sus predios. Después el canal de los pingüinos llamados así por lo fría que está el agua, van descalzos solo mojando las plantas de los pies, o con el agua por los tobillos, que con la llegada de la ola puede mojarte el pantalón si te descuidas. Y es en esta categoría donde siempre vamos nosotros porque nos gusta caminar sobre un espejo de agua y porque hay menos gente, porque somos pocos los pingüinos.

Hemos hecho como en la película Danza con Lobos, donde los indios les asignan nombres según lo que parecen. Entre los personajes pintorescos están: el señor mayor que por algún problema médico camina como si tuviera el chasis doblado a la derecha: lo llamamos: “Escorado a estribor”. “La escoba” señora que lleva el pelo que no parece gustarle usar suavizantes y la textura de paja enredada se le ve desde lejos, es fácilmente reconocible.

Hay unos muy simpáticos, como “el golfista” un fanático que camina con un driver, el mayor palo de la bolsa de golf, que me imagino lleva como protección contra los perros o como bastón tipo cayado, no lo sé, pero seguro no practica golf en la playa. Realmente no se para que lo usa, pero siempre lo acompaña. “La obsesa del móvil” que pasa hablando sola, discutiendo con alguien y camina viendo el suelo. La “sonriente arropada”, pasa caminando por el agua, con una toalla enorme al hombro y sonríe al saludar. O “la finlandesa”, camina con un bastón telescópico en cada mano y con movimientos gimnásticos. A veces se reúnen en grupo y son “los nórdicos”. El “abuelo y el moñito” son una pareja de padre e hijo cuya característica principal es el moñito que tiene el hijo en la parte de atrás de la cabeza. La atlética, la apurada, la del bolso verde, una viejita menudita que está desapareciendo poco a poco. Y por último la más sexy de la playa, una muchacha joven, delgada, camina con sigilo, ágil, flexible, cual felino, la llamamos “La  Pantera de Salinas”.

Los perros con paisano son una categoría especial, porque los conoces por el  nombre del perro. Están “Pericles” un Golden blanco precioso y juguetón, que trae a pasear una chica joven. Un perrito que suponemos canta muy bien de nombre “Elvis” que corretea por la arena y lo sigue un matrimonio joven. Muchos perros pequeños que van a su aire, y traen a un adulto como entrenador personal, para que les lance una pelota o un palo, que el can debe buscar y así hacer un poco de ejercicio. Y la estrella de todos “Gala” es una perra galgo joven, corredora que persigue a alta velocidad a los pajaritos que corretean por la orilla del agua mientras su dueña queda afónica de gritarla. Pero como ya nos conoce, cuando se cansa con un pequeño silbido viene a saludarnos.

Por eso nuestro pasatiempo es caminar en esta playa preciosa del Cantábrico con arena dorada compartida con gente simpática y pintoresca en el paraíso natural de Asturias.

domingo, 13 de diciembre de 2020

El poder como nos gusta

 

¡Ay! El poder, lo mucho que nos gusta                                diciembre 2020

Hoy hablaré del poder pero sobre todo de lo que representa el poder y por qué es tan apetecido por muchas personas.  Normalmente para el común de los mortales el poder implica una pérdida de libertad. El “otro” al usar el poder disminuye mi libertad. Las normas, controles, leyes me quitan libertad, no me dejan hacer lo que me da la gana. Hay cosas que no están permitidas. Hay cosas que no puedo hacer y por eso normalmente sentimos que el uso de poder por parte del otro es una pérdida de libertad, me limita.

¿Quién tiene poder? El militar por las armas; el policía, que también tiene pistola y porque te puede detener; el aduanero porque te puede deportar o requisar el material o contrabando que traes en la maleta; el juez porque te puede multar, apresar o condenar; el cura, párroco, obispo porque te condena o te señala; el político cuando roba o cuando perjudica a otros porque influye y favorece a su amigo o a su partido. También lo ejercen en cierta medida todos los funcionarios públicos, el fiscal de hacienda, el que te atiende en un ministerio, el inspector de sanidad, el portero de discoteca, el jefe en el trabajo y en general todas aquellas personas que tratan con el público. Cada uno de ellos tiene una cuota de poder, pequeña unos, otros muy grande. Y algunos la usan poco y otros demasiado.

Como podemos observar siempre el poder ejercido por otro, ya sea funcionario público o no, lo interpretamos como malo, porque nos perjudica, está ahí para jodernos, o por lo menos coartar nuestra libertad. En cambio cuando el poder lo ejerzo yo que bueno es, que bien se siente ejercerlo. ¡Qué bueno tener privilegios!

Porque en el fondo lo que importa es tener privilegios, todo poder va asociado a algún privilegio y ejercer ese privilegio es lo que hace atractivo al puesto, el cargo que ejerces o el poder que te da tu posición social. Tener poder es poder ejercer un privilegio. Ya sea un puesto de estacionamiento con mi nombre, un lugar en la mesa, una oficina con mi nombre, una secretaria para darle ordenes, o algún subalterno que me llame doctor, aun cuando mi título sea de Harvard Aravaca (disculpen, no lo pude evitar) o alguien que me dice señoría al dirigirse a mi persona.

Les quiero recordar que además de los siete pecados capitales como la gula, la envidia, soberbia, avaricia, pereza, ira, lujuria. Están los nuevos pecados capitales del siglo XXI, el más importante es el ostentar privilegios y sobre todo el ejercerlos inadecuadamente es pecado mortal. (Benedictus dixit)

Mientras busquemos privilegios para tener poder o busquemos el poder para disfrutar de los privilegios estaremos siempre actuando contra el prójimo. Usar los privilegios es abusar del poder, es ejercer la desigualdad, es aprovecharse del prójimo, ponerme encima, pensar que soy mejor que el otro, es muy poco cristiano. Y no debe ser el objetivo de nadie. Por eso hay que eliminar los privilegios y rescatar la vocación de servicio donde el poder está al servicio de la gente. Donde el funcionario esta “sirviendo” no está privilegiado.

martes, 3 de noviembre de 2020

Crítica y veneno

 Crítica y Veneno

Ismael Pérez Vigil

Me lo envió un amigo el 1/11/2020


Difiero en varios puntos con las propuestas políticas de varias de las personas que mencionaré en este artículo, en el cual hago una pausa en el análisis político para reflexionar sobre un tema, que también tiene su trasfondo político, pero de manera indirecta.


Con respecto a Leopoldo López, aunque difiera en varias de sus propuestas políticas, me alegra sobremanera que se haya fugado; sí, fugado, porque soy de los que cree que los capitostes del régimen no son estúpidos como para haber dejado libre a alguien tan carismático como Leopoldo López, que les puede hacer tanto daño ante la opinión pública internacional, con solo relatar su experiencia de siete años privado injustamente de libertad, tras un juicio totalmente amañado.


Su fuga y posterior viaje a Madrid, no creo que se merezca los comentarios y diatribas que se levantaron en su contra en las redes sociales, tratándolo de traidor, vendido, insinuando y dejando entrever sucias negociaciones, omitiendo cualquier tipo de argumento, pero si emitiendo cientos de insultos y descalificaciones. Por ejemplo, pienso en lo ruin y miserable que deben tener el alma los que criticaron a Laureano Márquez por comentar favorablemente la foto de Leopoldo con sus pequeños hijos. A mí también me conmovió mucho esa foto de Leopoldo con sus hijos y esposa y aprovecho para decir –ahora en serio–, algo que siempre dije en broma a mi esposa, hijos y amigos: que si algún día –caso muy improbable, espero– a mí me metieran injustamente preso como a Leopoldo López, yo quiero que me defienda Lilian Tintori.


No logro entender la mezquindad y juicios que se hicieron, hoy contra Leopoldo, pero ayer contra Henrique Capriles y Juan Guaidó y antes de ayer contra Julio Borges, Ramos Allup y así sucesivamente, sobre tantos otros que han pasado por esa “molienda de líderes” –la “liderofagia” de que habla Tulio Hernandez– en que algunos han convertido a la oposición venezolana. En muchos casos ni siquiera se argumenta sobre sus posiciones políticas, pues lo que se profiere son meros insultos y descalificaciones. 


De esa debacle no han escapado, entre otros, Moisés Naim y Ricardo Hausmann recientemente; uno por haber hecho comentarios negativos sobre Donald Trump y el otro por defender a su hija y el derecho que tiene de decir que votará por Biden. En realidad, ni siquiera hace falta decir que se apoya a Biden, basta con que al hablar de las elecciones norteamericanas no se grite: ¡Viva Trump!, o ¡Biden comunista!, para ser insultado. Las elecciones norteamericanas, en las que nos hemos involucrado –como si fueran nuestras o no fuera para nosotros lo mismo, en el fondo, cualquier resultado–, afortunadamente concluirán la semana que viene y el pueblo estadounidense se verá finalmente librado de esa pava que le cayó de tener que escoger entre el malo y el peor, sin pronunciarme sobre quien es el malo y quien el peor, para ahorrarme insultos.


Pero no es necesario ser político en Venezuela o candidato presidencial en los Estados Unidos para caer bajo la ira de la “santa inquisición, savonaroliana, indignada”, otros han caído por otras cosas; por ejemplo, la Conferencia Episcopal Venezolana, o el Papa, blanco favorito de muchos, esta vez con su reciente encíclica, Fratelli Tutti, que probablemente sus críticos ni siquiera han leído las más de 80 páginas y se conforman con las interpretaciones erradas de algún periodista norteamericano. Pronto caerá también en esa diatriba el padre Luis Ugalde, que tuvo la osadía de comentar favorablemente al respecto en su penúltimo artículo (Libertad y Fraternidad, El Nacional, 16 de octubre de 2016) al decir que a algunos “Les escandaliza que el Papa diga que “el mercado no resuelve todo” y que “la libertad de mercado no basta”. Yo creía que este principio defendido por los clásicos liberales era obvio.”, escribió el Padre Ugalde.


Pero si se libra de esa el Padre Ugalde, no se librará por lo que dijo en su último artículo (Capitulación Revolucionaria, 30/10/2020) que circula en las redes sociales desde ayer, en el cual afirma: “Empecemos el cambio lo más civilizadamente posible negociando los otros pasos para la transición, e iniciar el nuevo año poniendo los cimientos para la reconstrucción, incluyendo a toda la sociedad, excepto los que se excluyen aferrados a su conducta delincuencial… Fueron y son legítimas las aspiraciones de la población que hace 22 años dieron el triunfo a Chávez.” ¡Qué horror!, ¡Hablar de negociación y legítimas aspiraciones de quienes votaron por Chávez!, ¡Como se ve que este es un jesuita comunista, compinche de Francisco!… En realidad, el Padre Ugalde se libra porque su artículo tiene dos páginas y muchos de los “críticos” no alcanzan a leer o reflexionar más allá de 280 caracteres. También se libra Bernardo Klisberg, por el momento, quien en su artículo de esta semana (La pregunta de Francisco, El Universal, 28/10/2020) se atreve a comentar favorablemente la encíclica, concluir con una frase de la misma e invitarnos a pensar al respecto.


Pero lo que hasta ahora he referido, y que pudiera seguir hasta el infinito, no es más que un síntoma. Lo grave, lo que quiero destacar, lo que es el centro de mi reflexión de esta semana, es que todo esto no es más que la confirmación de que Hugo Chávez Frías triunfó.


No solo nos derrotó políticamente en varios procesos electorales y políticos, no solo nos destruyó el país y lo llevó a la más ignominiosa miseria, no; lo más grave es que logró inocularnos su veneno de odio, rencor y resentimiento, que hoy circula libremente por nuestras venas, se nos mete hasta los tuétanos de los huesos y nos empapa el alma. Toda esa frustración que sentimos, toda esa rabia que reflejamos, todo el veneno que llevamos por dentro y que volcamos en Twitter y WhatsApp no hace ni mella en los “prohombres” de este oprobioso régimen, no los toca, pero se ha vuelto contra nosotros mismos, contra nuestros líderes, buenos, malos o mejores, contra nuestros partidos políticos, víctimas también del régimen, a los que algunos critican inmisericordemente, de los que hacemos burla y chistes fáciles, de humorismo barato y ramplón. No se trata de limitar la crítica, mucho menos suprimirla, se trata de que no se haga sin argumentar, ni dar razones y la oportunidad de que los criticados se defiendan, dándoles el beneficio de la duda.


Será mucho más difícil librarnos de ese veneno que reconstruir el país, cuando hayamos salido de este oprobioso régimen. Se trata entonces de meditar y reflexionar acerca de que nos han llenado de odio, de amargura, de rabia…de miedo, que como bien dice una buena amiga, y con esto concluyo: “El veneno que los venezolanos llevamos por dentro es muy poderoso. Nos nubla la vista, nos carcome, nos impide pensar como adultos educados y racionales… ¡Qué difícil es pensar derecho con este veneno adentro!”


https://ismaelperezvigil.wordpress.com/



viernes, 23 de octubre de 2020

¿Qué está pasando?

Estos últimos meses muchas veces nos hemos preguntado ¿Qué está pasando?, ¿el mundo se está volviendo loco? Tengo un amigo inteligente que dice barbaridades convencido de que son verdad. Otro cuenta conspiraciones apocalípticas, un tercero maldice al papa. Otro me acusó de comunista porque se me ocurrió disentir, otros niegan alguna realidad científica. Encuentro muchos indignados contra algo, persona o institución. Es como un virus que se contagia.

Hace meses o quizás desde hace unos años viene creciendo ese ambiente malsano, un ambiente de odio y de rabia contra los políticos, contra el gobierno de turno, contra los extranjeros, emigrantes, refugiados, sudacas, árabes, musulmanes, homosexuales o cualquier vecino o prójimo diferente. Hay un clima de conflicto creciente y cada vez la gente encuentra más motivos para estar indignado.

Pero muchos no identifican los orígenes de la indignación. Todos los días leen y ven videos en las redes (y las comparten con los amigos) que en su mayoría son noticias falsas, son mentiras o exageraciones sacadas de contexto contra alguien particular o sobre gobiernos, presidentes o candidatos y las creemos como ciertas. Y las compartimos para que conozcan la verdad, “esa verdad”

Cada uno de nosotros principalmente ve y lee aquello que previamente cree verdadero, basado en nuestros prejuicios, nuestra verdad.  Las mentiras que leemos aumentan nuestro disgusto y nos vamos llenando de rabia y de odio hacia aquello que consideramos la causa de nuestra indignación. Esa noticia confirma lo que yo ya pensaba o creía.

Encontramos la televisión que trasmite sucesos violentos, crímenes pasionales, cuando buscas noticieros encuentras a políticos insultándose y difamándose entre ellos. Lees la prensa y también hay reclamos, denuncias, críticas y peticiones de dimisión a diestra y siniestra. Las redes sociales repartiendo por el mundo mentiras, noticias falsas, rumores, y fake news que tienen un origen en grupos que buscan desestabilizar al sistema a, a la unión europea, o al mundo occidental. Y todos nosotros como ingenuos borregos compartimos con los amigos y conocidos y ayudamos a convertir la mentira en una verdad por el simple hecho de que lo conocen millones de personas en un minuto.

Ves las secciones internacionales y lo mismo pero a escala mundial, los chinos son malos, el gordo norcoreano quiere acabar con el mundo, los rusos una mierda, Polonia, Hungría y Austria son los europeos xenófobos por excelencia, los turcos y Erdogán su dictador unos salvajes, hay guerra en Armenia, desastre en el Líbano, El catire Loco y el Brexit están en el reino unido, Bolsonaro acabando con la selva amazónica y no hablemos de los árabes sauditas que llegan a nivel de degenerados y asesinos. El filipino un asesino de narcos, el mejicano que quiere disculpas del rey español por la conquista, los narcos de Suramérica invadiendo al mundo con sus drogas, los demócratas ahora son comunistas, y el Trump. ¡Ay Trump! Ese se ganó el premio mayor, el más bestia de todos los presidentes posibles. Sin contar a Maduro por supuesto. Todos y cada uno de nosotros como pirómanos regando gasolina sobre el incendio de la indignación colectiva.

Un analista decía que esto se debe al caldo de cultivo en el que vive la sociedad desde hace años, con una crisis permanente, desempleo, aumentando la pobreza y creciendo la desigualdad, pandemia, incertidumbre, todos los días se denuncias problemas y todos los días los políticos prometen resolverlos y no ocurre nada, la burocracia es lenta, el gobierno es ineficaz y no hace nada, pasan los días, las semanas, el problema sigue y sigue sin resolverse.

El miedo aumenta, miedo a perder el trabajo, a perder la salud, a perder el sustento para los hijos, aumentan también las injusticias, las desigualdades y las ayudas prometidas no llegan, pero la pobreza y el hambre sí. Dentro de la persona algo estalla, algo se rompe y reaccionan buscando culpables y a partir de ese momento es un energúmeno indignado más.

O desesperado busca un superhéroe, al policía o dictador necesario, a Robin Hood, o a Tamacún (el vengador errante de la radio en los años 50) pero lo que encuentra, lo que resuena con ellos es el político populista, el ultra que pregona la rabia y el odio contra el sistema, o contra el gobierno, contra los inmigrantes, contra los musulmanes, contra cualquier cosa que pueda resonar con mis prejuicios, mis emociones, mi irracionalidad, mi rabia, mis miedos. Y al encontrar esa resonancia, desde ese momento, soy un energúmeno que ataca a esa persona o a ese colectivo que identifiqué como culpable. Puede ser contra los demócratas que ahora son comunistas, o contra Sánchez porque dice mentiras y nos engaña. O contra el Papa que es socialista o contra los homosexuales y los inmigrantes que nos invaden.

Y todavía nos preguntamos ¿Qué está pasando? Lo que tenemos que preguntarnos es que pasará si seguimos así.

 

 

 

martes, 13 de octubre de 2020

Me despertó el interés

Me despertó el interés                    13/10/2020

Leyendo el ABC este domingo me despertó el interés las entrevistas a cuatro grandes ligas, como los llama un amigo, donde se indagaba sobre como reaccionaban ante las críticas, los ataques, por ejemplo de las redes sociales que adoran o insultan. Como manejaban el éxito de una novela y las polémicas que despiertan cuando tocan un tema comprometido y también conocer que opinan sobre la función del escritor ante lo que ocurre en el mundo a su alrededor.

Fernando Aramburu nos dice que si escribes sobre la vida real parece que es inevitable levantar molestias: “…por otro lado pues soy consciente que efectivamente cuando uno tiene cierta presencia mediática o en las librerías, y por tanto en las casas de los lectores, pues levanta un discurso que puede ser desfavorable para los intereses de ciertos grupos de poder, que siempre tratan de derribar las opiniones por la vía de derribar al opinante” (*)

También parece inevitable que un escritor se preocupe de lo que pasa a su alrededor y Javier Cercas nos dice: “vivo en una democracia y, mientras a mi alrededor el mundo se está yendo a la mierda, no me da la gana de fingir que no pasa nada” (*)  que muestra su posición frente a la realidad circundante. Y lo confirma cuando nos dice que <Un escritor cobarde es como un torero cobarde se ha equivocado de oficio>.

Arturo Pérez Reverte: nos complementa diciendo que los ataques vienen con piquete, porque no hay argumentación, no hay debate hay fusilamientos, “Porque esta es otra de las basuras que la política actual nos está colocando, que al adversario no hay que escucharlo, sino silenciarlo. Hay que taparle la boca, que no hable, ejecutarlo socialmente, ya que físicamente no se puede” (*)

Pero esto tiene consecuencias, la democracia está en peligro, porque en democracia mis derechos terminan donde empiezan los del otro. La libertad de expresión debe garantizar la coexistencia de pareceres distintos. Donde debe existir la convivencia y el respeto para escuchar y tratar de comprender los argumentos del otro, del adversario, no del enemigo, sin piquetes de fusilamiento. Los políticos actuales como nos dice Mario Vargas Llosa: ”Pretenden destruirse unos a otros, y eso desgraciadamente es una deficiencia enorme de la democracia. El principio básico de la democracia era coexistir siendo diversos. Pensando cosas distintas, con proyectos distintos” (*)

Creo que los políticos deben cortar por lo sano la agresividad, la descalificación, los insultos y agravios al que piensa distinto. Toca hablar de lo que hay que hacer, argumentar sin insultar o tendremos que buscar otros políticos.

(*)Tomado del ABC de este domingo 

viernes, 9 de octubre de 2020

preocupaciones del siglo XXI

 

Preocupaciones siglo XXI                                                             1/10/2020

En algún momento de los emotivos años 70 y 80 surgieron interpretaciones de las viejas predicciones de Nostradamus, acompañadas de nuevos estudios astrológicos que predecían un nuevo mundo a partir de la entrada en la era de acuario (espero no equivocarme) y varios hechos adicionales complementarios que ahora no logro precisar. Era estimulante, por lo menos lo entendíamos favorables al ser humano, era el nacimiento de la era del conocimiento, del desarrollo de la capacidad de comprender y colaborar con la naturaleza para evitar el fin del mundo, la extinción o el apocalipsis tan anunciado por los moralistas.

Es cierto, los síntomas, los presagios, lo que está ocurriendo nos da a entender, nos señala, que parece que estamos en los preámbulos de una trasformación mundial,  pero que ya no me parece tan estimulante.

Además del resurgimiento del fascismo en todo el mundo, véase Venezuela, Brasil, Hungría, Polonia, Turquía (desde hace años), los austriacos desde siempre, los británicos con su modo especial de vivir la política, en España donde hubo y mucho, donde hay hoy y habrá mañana y creo por muchos años, (parece ser congénito en por lo menos un tercio de los españoles), pero que habían estado calladitos, pero desde hace dos o tres años se han alborotado. Pero lo que más impresiona es el fascismo norteamericano. Mezclado con otro virus político o social que es el populismo y el fanatismo religioso, que también tiene un gran potencial de contagio.

EEUU está dividido en dos bandos en la política, porque ya estaba dividido en tres o cuatro en cuanto al racismo (blancos, negros, latinos, amarillos) y en dos en cuanto a la desigualdad social, y ahora con el manejo de la opinión pública a través de las fake news y las redes sociales ya tienen un partido demócrata que es comunista peligroso, y a un partido fascista total, casi nazi, en los republicanos armados y asociados al grupo extremista de supremacía blanca, vamos el KKK de siempre. Que bello futuro nos espera.

La era del conocimiento de acuario debe ser un error de interpretación porque nunca había visto tanta gente inteligente diciendo o repitiendo argumentos irracionales con tanta vehemencia. El número de imbéciles en el mundo está creciendo exponencialmente como si fuera una pandemia, los conocidos, amigos, familiares se transforman de un día al siguiente en ofendidos o indignados por causas emocionales, siguen a líderes populistas de ultra derecha o de ultra izquierda, ya quedarse en el centro es calificado de traición, enfermedad o ignorancia. La intolerancia triunfa en todas partes. Es como una película de zombis donde ves a tus conocidos transformarse en unos bichos raros que no te parecen los mismos que conocías. ¿Será que no se han tomado la medicación? No puede ser que haya tanto trastornado, debe ser un virus. No lo entiendo.

De golpe entre los cuñados o las parejas correspondientes surgen varios gritando “Viva VOX”, coño, es para planificar de verdad la huida a Islandia, usando como excusa el cambio climático.

 

 

 

miércoles, 7 de octubre de 2020

Ecuanimidad

 

Ecuanimidad                                                            30/9/2020

En el diccionario El pequeño Larousse se define Ecuanimidad como: imparcialidad en los juicios; Tranquilidad o serenidad de ánimo. Y decididamente yo de esto no tengo. Ni soy tan imparcial en mis juicios ni tengo el ánimo tan sereno. Pero Malala sí. Siempre lo hemos definido como una libra total, que evita que la balanza se incline hacia un lado o al otro.

Traigo a colación un párrafo del libro La reina del Sur de Arturo Pérez Reverte que lo explica cabalmente: Habla de un personaje, “el Doctor” ejecutivo de una organización de narcotraficantes que coordina los vuelos furtivos de entrada de la droga en España. Una joya de sujeto dentro de los juicios no ecuánimes convencionales. Pero con algunas características o virtudes humanas recomendables. Entre ellas que fumaba en pipa y lo hacía lentamente, disfrutándola. Se inicia el dialogo en el bar cuando el doctor se dirige a los dos guardias civiles que después de tomar un café salen del bar de carretera:

“La expresión del doctor Ramos chispeaba al cambiar una mirada con Teresa. Si estos picoletos supieran, decía sin decirlo, embutiendo con parsimonia tabaco en la cazoleta de su pipa. Qué cosas. Después, cuando los guardias se disponían a irse, el doctor le apuntó al camarero que tenía mucho gusto en pagar sus cafés. Uno de ellos protestó amable y el otro les dirigió una sonrisa. Gracias, buen servicio, dijo el doctor cuando se marchaban. Gracias dijeron otra vez.

 

—Buenos chicos —resumió el doctor cuando cerraron la puerta.

Había dicho lo mismo de los pilotos, recordó Teresa, cuando los motores del Aviocar atronaban sobre la playa. Y eso, entre otras cosas, era lo que a ella le gustaba del personaje. Su ecuanimidad inmutable.”

 

“Cualquiera, visto desde la perspectiva adecuada, podía ser buen chico. O buena chica. El mundo era un lugar difícil, de reglas complicadas, donde cada cual jugaba el papel que le asignaba su destino. Y no siempre era posible elegir. Toda la gente que conozco, le oyeron comentar al doctor alguna vez, tiene razones para hacer lo que hace. Aceptando eso en tus semejantes, concluía, no resulta difícil llevarse bien con los demás. El truco está en buscarles siempre la parte positiva. Y fumar en pipa ayuda mucho. Te lleva tiempo, reflexión. Da oportunidad de mover despacio las manos, y mirarte, y mirar a los demás.” (*)

 

Claves de la ecuanimidad:

1.     El destino, tu destino te asigna un papel y no siempre puedes elegir.

2.     Todos tenemos alguna razón para hacer lo que hacemos

3.     Date la oportunidad de mirar a los demás, para aceptar a tus semejantes

 

Me gusta que Malala aunque no fume en pipa y no gane tanto dinero como el doctor del cuento, sea ecuánime, pero solo ecuánime, sin lo inmutable, porque no me gustan las cosas inmutables. Me gustan las cosas que pueden cambiar.

 

(*) Pasaje de: Arturo Pérez-Reverte. “La Reina del Sur.” iBooks.

Es posible que este material esté protegido por copyright.

martes, 18 de agosto de 2020

Hola he vuelto

Tenía tiempo ausente, a decir verdad estaba alejado porque estoy harto de las campañas contra el gobierno y contra todo lo que representa la democracia. Porque el ataque despiadado contra el oponente convertido en enemigo no es democracia. Porque los bulos o los llamados fake news que se utilizan para mentir, difamar, desprestigiar al adversario no es democracia. Y preocupado al ver tantos amigos y conocidos que contagiados por el odio despotrican contra “el otro” repitiendo los bulos sin confirmar, dando por buenas las noticias difamatorias, repitiendo sin cesar las mentiras y llamándome iluso o alguno otro me llamó cosas peores por diferir de los bulos de moda. O por no apoyar a Trump o defender a Fernando Simón, o por cualquier diferencia con lo establecido en el argumentario de la derecha. Pero hoy me decidí y he vuelto. No sé si la causa del regreso sea porque destituyen a la Cayetana o porque dicen que Casado gira al centro, cosa que no creo porque además de ignorante no creo que entienda cuando hablan de giro al centro, porque no tiene brújula ni rumbo y en términos náuticos siempre va “escorado a estribor”. No es alegría porque la Cuca Gamarra sustituya a la Cayetana con el gran mérito de que ella si sigue el argumentario que le da el partido todos los días y por supuesto la Cayetana no. Y debo reconocer que por primera vez y espero que sea la única, coincido con la Cayetana; para el PP un buen líder es aquel que no piensa y sigue al pie de la letra lo que le dicen que debe repetir. Y todo el partido está de acuerdo y todos lo reconocen en público. Todos reconocen que la Gamarra si y la Cayetana no. Que se le va hacer. En éste punto apoyo a la Cayetana. O también puede ser porque con los ataques contra la monarquía mucha gente se ha dado cuenta que un jefe de estado debe ser una persona culta, inteligente, sabio, respetado por todos, con una gran capacidad de dialogo y negociador con una actitud democrática sentida y vivida para el servicio público. Como ven de eso no tenemos en España, ni en muchos países porque están de moda los autócratas, dictatoriales que se sienten investidos de la arrogante legitimidad de unas elecciones para hacer lo que les venga en gana siempre que sea para beneficio personal o del partido. No tenemos de esos sabios, cultos y sensatos en España. No se hagan ilusiones lo más cercano es Felipe VI que aunque alguno dirá que no da la talla, por lo menos está formadito, sus estudios son serios no expedidos por la Harvard de Aravaca, parece sensato y no forma parte de ningún partido, se comporta con estilo. Y para algunos de nosotros tiene el mérito extraordinario de tener una reina asturiana y republicana y un gusto exquisito al ser fan del Atlético de Madrid. Quiero aclarar que esto lo dice un republicano, católico pero de los que no creemos que Dios haya intervenido para nada en aquello de “caudillo o heredero por la gracia de dios” Bueno, aquí les dejo todas estas razones para volver, o excusas que utilizo para volver. Ya está terminando el verano y la pandemia continua, así que necesito algo que me distraiga. Y me quedo concentrado en la Gamarra, y por supuesto en la Ayuso fuente inagotable de sonrisas y espectáculo. 
 Continuaré…

jueves, 30 de abril de 2020

El poder y el futuro


Roseau decía que el hombre era bueno por naturaleza, nunca he estado de acuerdo, el ser humano, no puedo decir que es malo por naturaleza pero tampoco bueno. Es interesado, egoísta, ambicioso, y lo peor le gusta el poder, controlar al vecino, estar encima del paisano, dominar al otro, ya que con el poder vendrá la riqueza, la abundancia, el lujo, los privilegios, porque todas esas cosas son consecuencias de tener poder. A veces tienes mucho dinero y eso te da privilegios y te da un cierto poder. Si además de dinero eres el jefe de una organización tienes poder sobre muchos hombres que están bajo tu dominio. Si eres inteligente además serás más peligroso porque querrás aumentar tu riqueza, tus privilegios, tu poder. Tu ego centrado en ti mismo te llevará a sentirte casi como un dios. Nadie puede contigo por eso a veces usas tu poder para marcar diferencias, para joder a los adversarios o como advertencia de lo que les puede pasar. Y ahora la ciencia puede darte más ventajas. Nos trae la tecnología 5G, que permite el manejo de la big data y gracias a la computación paralela nuevos privilegios. Puedes ser un dios en el olimpo.
Con el desarrollo de la computación paralela que multiplico por millones la capacidad de cálculo y el manejo de grandes cantidades de datos (la big data) y la tecnología 5G que me permite utilizar esos datos para “crear mis verdades” y distribuirlas a millones en segundos. Ahora se podrán hacer muchas cosas que antes no se podían, que hasta hace poco eran ciencia ficción. Porque quieren y para ellos es necesario controlar a la gente, saber lo que hace, por donde va, a quien visita, que compra, que piensa. ¡Es por su bien! Para garantizar su salud.
El futuro será distinto, diferente, quizás hasta increíble pero lo sufriremos todos. No podrás escapar de ese futuro. Ya se vislumbran algunos adelantos. Con la pandemia se ha hecho evidente. La sociedad está aprendiendo. La opinión pública está controlada y resignada para perder grados de libertad, por el bien común. Bueno, para eso ya tenemos un plan andando y logrando éxitos, ya hemos demostrado que la gente va a pensar y decir lo que nosotros queramos. Ya en Cataluña, por ejemplo, casi la mitad de la población sabe, no es que cree, es que ya lo sabe, que Cristóbal Colon no era genovés, era de Girona. Es y fue siempre catalán. También ya media España acusa al gobierno y a Sánchez de cosas falsas, pero son ciertas porque miles de personas lo saben y lo repiten por las redes sociales.
Igual la democracia, ya Europa esta resignada a perder grados de democracia, por el bien común, por culpa de la pandemia, por culpa del enemigo común. Ya vemos medidas de control social y pérdidas de derechos civiles en Austria, Hungría, Polonia, y signos de rigidez conservador en Suecia, Finlandia, Noruega, Dinamarca y Holanda. Vemos resurgir la ultra derecha, y los conservadores que preocupados por los votos giran más a la derecha para rescatarlos. En la izquierda crecen los anti sistemas, la izquierda prepotente, arrogante que quieren aprovechar la oportunidad de adquirir control, poder hasta los privilegios que atacaban hace poco tiempo. Ahora no les molestan, los usan, los desean. Es una rebatiña que hay que aprovechar. Ahora o nunca.
Los países asiáticos con historia totalitaria no tienen problemas es seguir un poco más de lo mismo. No hay novedad, los ciudadanos ya están acostumbrados, ya los hemos educado en la nueva libertad controlada. Tiene internet y pan, ya pueden disfrutar del circo.
Todos hablan de una nueva forma de vivir. Que habrá cambios en la sociedad, en el capitalismo, en el mercado y en el consumismo…
La que “ellos” están diseñando. ¿Será la misma que querría yo?

lunes, 13 de abril de 2020

Asco y repugnancia


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Hoy trece de abril en pleno estado de alarma y después de estar encerrado un mes, porque nosotros lo iniciamos el 13 de marzo, y solo he salido al Alimerka dos veces a comprar alimentos y un momento a la farmacia a buscar las medicinas del mes, ya empezando a sentir cansancio y malestar, pero hoy temprano en la mañana al leer la prensa me he encontrado con Marta Sanz y me levanté  contento, porque mejoró mi espíritu.
“Quizás mi pólipo ha aparecido como reacción fisiológica a la indignación y el asco ante las vergonzantes ruedas de prensa y maléficas intervenciones parlamentarias de Casado y Abascal” (“Biliosa” de Marta Sanz del El País de 13/4/20)
Por fin leo lo que llevo pensando semanas, lo que llevo sintiendo desde la decisión del estado de alarma: ASCO Y REPUGNANCIA que me producen las intervenciones de Casado y Abascal, pero también la de todos esos Ayusos, Teodoros, ultras de vox y la caterva de personajes secundarios mandados e ignorantes que desmoralizan a cualquiera.
Nos enferman porque como bien dice Marta (perdona la confianza, pero te siento casi una hermana o por lo menos prima querida desde esta mañana), porque al oír a estos bastardos ignorantes se nos alborota la bilis y todo lo primitivo que tenemos por dentro. En todas las esdrújulas internas se atrincheran los malos humores de antaño para causarnos malestar de espíritu y de cuerpo. Las esdrújulas son de Marta, o mejor aún, son los elementos anatómicos esdrújulos vesícula, hipófisis, próstata, que se inflaman, se llenan de piedras o tumores y se enferman por culpa de ellos.
También nos ha enseñado a escuchar a los esdrújulos, ellos, los esdrújulos nos susurran y nos recuerda que estos seres son tóxicos. Producen malestar colectivo y causan la disminución del sistema inmunológico. Generando odios, desconfianza, caos y furia en la gente. Algunos porque les creen y se cabrean contra el gobierno y otros porque sabemos que mienten y nos sentimos incapaces de contrarrestar el veneno que ellos reparten, riegan y contagian como el peor de los virus.
Solo podemos completar este escrito con Almudena que también escribió hoy en el país, nos dice: “Es obsceno, es indecente, pero sobretodo es un error desmarcarse de la esperanza de un país entero” “El PP extiende la sospecha de que el gobierne lo sabe y miente, pide crespones negros, minutos de silencio, luto nacional. No desmiente a VOX cuando achaca a la izquierda la responsabilidad de una pandemia y aspira a patrimonializar a las víctimas, a monopolizar el dolor”  “Es obsceno y es la peor decisión que puede tomar un político”
Digo yo: Habrá una vacuna pronto contra el coronavirus. Pero también necesitaremos una vacuna contra estos personajes, tenemos que erradicar el virus que envenena nuestra convivencia.
Para terminar en El País recogen un artículo de Yuval Noah Harari que publica en Times  y que nos habla de Europa y de la ausencia de líderes necesarios en esta pandemia, y nos insiste en anteponer la cooperación a la segregación.
 “la humanidad afronta hoy una grave crisis, no solo debido al coronavirus, sino también por la falta de confianza entre las personas. Para superar una epidemia, la gente necesita confiar en los expertos científicos, los ciudadanos necesitan confiar en las autoridades y los países necesitan confiar unos en otros. En los últimos años, unos políticos irresponsables han socavado deliberadamente la fe en la ciencia, las autoridades públicas y la cooperación internacional. Así que ahora nos enfrentamos a esta crisis sin ningún líder mundial capaz de inspirar, organizar y financiar una respuesta global coordinada”
“en este momento de crisis, la batalla crucial está librándose dentro de la propia humanidad. Si la epidemia crea más desunión y desconfianza entre los seres humanos, el virus habrá obtenido su mayor victoria. Cuando los humanos se pelean, los virus se duplican. En cambio si la epidemia produce una mayor cooperación mundial, esa será la victoria no solo contra el coronavirus, sino contra todos los patógenos futuros”


miércoles, 1 de abril de 2020

Patria son los olores de la infancia



Conversando con un gran amigo me comenta: “No tengo la idea de Patria, idea que solo ha servido para que nos matemos unos a otros. La patria es, como aprendí de Ángeles Mastretta, escritora mexicana, los olores de la infancia"

De esa patria quiero hablar hoy, de los olores de la 
infancia: de la infancia temprana asociados a imágenes de bellos momentos y olores agradables, de reminiscencias del pasado.

El recuerdo más fuerte quizás sea olor de la colonia que usaba mi papa, o al pedir la bendición todas las mañanas al levantarse su aliento con jugo de naranja recién exprimido. O mi mama que olía a fresco, jabón, cariño, bondad. Todo mezclado en milagro de alquimista, aunque también a veces, olía a torta recién horneada, a guayaba o membrillo en la cocina preparando mermeladas; o un fuerte olor a lana cuando se sentaba a tejer, también había otro olor difícil de describir cuando en la mesa grande, colocaba un cartón o de un material prensado para sobre el cortar los patrones para las camisas o vestido que confeccionaba, mezcla de olor a tela nueva, cartón prensado, o revista de Burda. Olor de trabajo, de necesidad, olor de austeridad.
Una fuente importante de olores era el jardín de la casa donde pase mi infancia, y tengo algunos recuerdos muy viejos que se pierden en los primeros años de vida donde figuran entre los primeros el olor al gallinero que había en el fondo del patio, recuerdo claramente las gallinas colocadas en sus palos alternados, en la pared del fondo las cajas donde ponían los huevos y ese olor característico, que inundaba los sentidos, pero desapareció con la modernidad.
 El olor de un osito de peluche, muy feo, eso lo digo ahora, y un muñeco especie de marinero con gorra que me acompañaba para poder dormir, tenía esa mezcla de olor de trapo sucio con olor de niño pequeño, que no se describir pero lo he reencontrado con los peluches de mis hijos cuando eran pequeños. También recuerdo el olor a frutas de la camioneta pick up del “marchante” que una vez a la semana pasaba tocaba la corneta y ofrecía frutas, verduras, granos, legumbres frescas colocadas en cajones o anaqueles colocados en pirámide en la parte de atrás de la camioneta. Otro olor muy agradable lo sentía cuando acompañaba a mi mamá a buscar las arepas de budare en un ranchito media cuadra más abajo, donde las preparaba una negra sonriente que no recuerdo su nombre pero si su aroma.
Un poco mayor, desde seis o siete años: el olor muy fuerte  de los cuatro caballos que venían a ofrecer un paseo a caballo por la urbanización a bolívar el cuarto de hora. El olor del balón de fútbol, cuando nuevo, o sucio y mojado ya muy usado. Había momentos que olía a cebo hecho de rabo de vaca que mi mama me preparaba para frotarlo para que se conservara el cuero sin pudrirse. Uno siempre muy especial fue lo que desprendía mi guante de béisbol que fue mi compañero muchos años. Olor a cadena de bicicleta, que era mezcla de aceite, caucho y sucio acumulado.
Por supuesto me falta uno importante el olor a Moro y Morita, olor a bóxer niñera, mis perros, mis compañeros de los 5 a los 13 años. Tenía varios olores: Uno muy fuerte de perro mojado, otro más suave de perro limpio, recién bañado. Pero siempre olor a compañero y amigo.
Pero el jardín tenía otros muchos olores: un limonero y dos toronjas de fuerte olor a cítrico, y a un lado había una mata de malabares, de flores blancas aterciopeladas de olor especial y de grato recuerdo asociado a mi prima Marina. Un poco más allá un Jazmín que floreaba en meses distinto y llenaba todo la casa de su olor dulzón. Justo en el medio del patio de atrás de poco olor, un mamón macho que como dice el dicho florea pero no carga, una vez al año llenaba todo el patio de negro asfalto de una capa finísima verde claro difícil de barrer.
En los laterales naranjas que nos refrescaban en los descansos de los juegos de la pandilla. En el frente olor a mango de bocado y manga de injerto y una vez al año los chaguaramos daban su enorme flor que soltaban sus desechos de florecitas blancas y de olor particular.
Todos juntos huelen a patria. La patria es, como aprendí de un amigo, que a su vez aprendió de Ángeles Mastretta, escritora mexicana, "patria son los olores de la infancia"
Gracias.

viernes, 27 de marzo de 2020

Largo pétalo de mar



Leyendo la última novela de Isabel Allende, Largo pétalo de mar me he encontrado una frase que me produjo un gran impacto. Un personaje explica que:
“jamás sucumbía al sentimentalismo de los desterrados, nada de mirar hacia atrás ni idealizar a una España que ya no existía. Por algo se habían ido.” (*)

Desde que emigramos en 2007 me ha quedado la molestia de sentir que he traicionado a mi patria, la he abandonado, renunciando a la responsabilidad adquirida como ciudadano. Me costó años no sufrir leyendo las noticias de lo que ocurría en Venezuela. Lo resolví no queriendo saber lo que pasaba, ocultando la cabeza como el avestruz y debo reconocer que alivio mis primeros años de emigrante, ya más adelante sin tanto dolor he podido leer, pensar, analizar lo que ocurre y he ganado mucho en ecuanimidad. He logrado contener el odio y la rabia que me permite pensar sin tanta emoción que te desborda el sentido. Aunque reconozco que a veces se escapa la emoción, los berrinches y arrecheras, propios de la edad y muy seguido en opinión de mi mujer, pero siempre por descuido de la razón que se distrae por momentos.
Partiendo de la premisa que todos y cada uno tiene incorporado una visión del mundo y del hombre y por lo tanto tiene una posición política determinada, puedo entender lo que ocurre, analizar sus causas, ver sus consecuencias, sin meter la emoción en el medio. Puedo o siento que puedo aislándome del emotivo blanco o negro, ver tonos de grises intermedios, puedo desapasionadamente leer, analizar y opinar que hay de verdad en esa realidad distorsionada que circula en los medios de comunicación y en las redes sociales, muchas de ellas alimentada por objetivos no muy ético ni moralmente justificables. Puedo entender los prejuicios y las intenciones que ocultan vehemente defensores de la moral y las buenas costumbres, puedo sentir la mala leche en muchos expositores de denuncias que se apropian de la bandera, del territorio y de la verdad absoluta.
Ahora cuando decido opinar en las redes sociales y grupos de WhatsApp discrepo de bastante amigos y conocidos, me califican rápidamente de adversario político o me llaman traidor y chavista, o en España se empeñan en asociarme a Podemos y a Iglesias, cosa que aunque siento como el mayor de los agravios entiendo que los mueve a pensar y a agredir de esa forma. Es parte del desastre que provoca la división de un país por el populismo irresponsable, sumado al efecto de las campañas malintencionadas de opinión en las redes sociales y el manejo de la política de personas que no son muy demócratas o que nunca han entendido la democracia.
También debo reconocer que algunos amigos me apoyan en silencio o me recomiendan: “no te metas que no vale la pena” pero tarde o temprano no aguanto y me meto, porque si vale la pena, es importante aprender a separar la emoción de la razón, poder pensar con la cabeza y no solo con el corazón o no solo con las vísceras. Y además quiero a mis amigos, a todos, los que coinciden conmigo y los que disienten, nunca he renunciado a un amigo por lo que piensa. Y tengo muchos amigos y hasta familiares que piensan muy raro desde mi punto de vista pero son los que enriquecen más la realidad. Yo aprendí hace muchos años a construir con las diferencias. Mis 37 años en la USB fueron de diversidad, (Universidad= una y diversa) con Joaquín Páez en 1975 conocí e incorporé aquello de comprender al otro, de aceptarlo como persona para poder trabajar juntos.
Gracias Joaquín. Gracias amigos y compañeros de Estudios Libres de la USB. Y como dice la canción: Gracias a la vida que me ha dado tanto.


(*) Pasaje de: Allende, Isabel. “Largo pétalo de mar.”

jueves, 26 de marzo de 2020

Qué fácil es ser profeta a toro pasado 26 marzo 2020



De mi corta experiencia en cargos gubernamentales me queda el haber aprendido que toda moneda tiene dos caras, que en los conflictos pude encontrar dos amigos que consideraba incapaces de mentir estaban en posesión de dos verdades contradictorias, cada uno la suya. Conclusión, alguno o los dos exagera, alguno o los dos especula, alguno o los dos me mentían buscando objetivos personales o del partido en el cual militaban. Y la amistad al carajo. Aunque es considerado muy humano y pasa en las mejores familias, es otro de los aprendizajes que viene acompañado por la decepción que sufres cuando ocupas un cargo público.  Esto por supuesto le pasa a los que llegamos a cargos públicos sin representar un partido, sin posición tomada o estrategia establecida, como independientes que aunque no lo crean hay todavía y somos muchos.
También presencié con demasiada frecuencia posiciones políticas donde claramente el expositor, muy conocido y con fama de inteligente nos trataba de meter lo que se llama gato por liebre, seguía claramente directrices del partido, y nos trataba como tontos, cosa que molesta demasiado. Usaba los datos, las cifras distorsionadas con descarada mala intención, distorsionaba realidades, repetía falsedades y ampliaba detalles poco ciertos. Lo poco positivo que podía aplaudirse indicaba que ellos lo habían exigido previamente, tratando de ganar indulgencias con escapulario ajeno.
En otras palabras como cualquier político de oposición que nunca reconoce que se equivocó y siguiendo una estrategia previamente establecida: Bloquear, oponerse, atacar, no dejar que el adversario gane ningún punto. Al enemigo ni agua. Con esas posiciones no hay diálogo, no hay consenso, no hay democracia. Falta poco, el siguiente paso puede ser conspirar para dar un golpe de estado, o que algún fanatizado y descontrolado salga con un fusil a poner orden.
Cuando se dan cuenta de su error, solo cuando comprueban la caída de apoyo popular, cambian su posición sin explicación previa, se justifican diciendo que la crisis obliga a apoyar a gobierno, pero…  y aquí de nuevo sale a relucir lo lento que son y lo sordos que han sido porque ellos lo han pedido hace tiempo, lo han propuesto antes, lo han visto venir y han ofrecido su apoyo y el gobierno malo no lo aceptado, etcétera.  ¿Les suena conocido?
En resumen, Qué fácil es ser profeta a toro pasado.

martes, 21 de enero de 2020

El problema no es VOX


Analizando las cosas que han ocurrido durante las últimas elecciones y principalmente el ambiente político desde la investidura de Sánchez me he dado cuenta que el problema no es VOX. Muchos tertulianos y analistas de centro y de izquierda, los de derecha callan, están todo el día comentando las aberraciones o barbaridades que dicen los lideres ultras, desde la de ayer donde Abascal corrige el posible apoyo a renovar las autoridades judiciales que se le escapó a algún diputado bien dispuesto a realizar su trabajo de representar al pueblo y arreglar aquellas cosas que necesitan renovación. Lo mandó a callar rápidamente y le aclaró que el objetivo de VOX no es arreglar entuertos ni luchar contra molinos de viento, su misión es avisar que viene el lobo, calificar a Pedro Sánchez como la reencarnación del diablo, recordar la llegada de cristo y el apocalipsis, para bloquear al gobierno comunista de Sánchez.
Pero como decía antes ese no es el problema de España, eso es lo esperado de un grupo ultra de derecha. Hay que vigilar lo que intentan y estar prevenidos. Con eso basta.
El problema es Casado, Si, Pablo Casado líder del PP, ese si es el problema porque tener al principal partido de la oposición con un líder ignorante y mal apadrinado es lo peor que puede tener un gobierno. Con Aznar como asesor que le grita a cada momento: “Al enemigo ni agua” Además su ignorancia generalizada, está reforzada con un estilo macarra, y muy mal acompañado, ya que la tendencia natural y su desconfianza lo hace rodearse de lameculos y chupamedias, de su misma condición. Por aquello de burros de un mismo pelo se juntan para rascarse, se rodea de ignorantes como Martínez Almeida, la Ayuso, la Gamarra, y el pobre Monasterio que ya da pena de tan indignado que está, fungiendo de portavoz rabioso y tratando de poner cara de iracundo. Casado por su inseguridad se hace acompañar de dos perros de grandes colmillos y muy ladradores de nombre Teodoro y Cayetana, para que ataquen, insulten, denigren o difamen a todos los posibles enemigos y principalmente a Sánchez y su gobierno y para que quede claro que en la política española Casado es el único macho alfa.
El PP necesita un nuevo liderazgo, antes que los ultra controlen al partido, ya lo hacen en las comunidades que lidera el PP, ya controlan Murcia donde lo que dice VOX va a misa. Ya chantajean a Martínez y a Ayuso en Madrid que pronto caerán porque Ciudadanos todavía no sabe qué hacer. Y José Manuel Moreno en Andalucía está preguntando, recuerden que son poco leídos, e ignorantes en casi todo, busca alguien que le explique cómo era aquello de poner las barbas en remojo y mientras le responden está intentando que le crezca la barba rápidamente.
Señores del PP, por favor hagan algo, EL PROBLEMA ES CASADO.

Venezuela 2026

  VENEZUELA enero 2026                                                                            8   de Enero de 2026 He estado esperando...